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Diario de una secre

Un pequeño paso

Un pequeño paso

Un pequeño paso.

Hubo un tiempo, cuando escalaba, que al llegar a la cima, antes de montar el rappel, me acercaba al borde del precipicio para contemplar la pared que a base de fuerza y tesón había conseguido subir... en esos momentos me sentía importante y orgullosa de mi y no había un ápice de miedo en mi persona por muchos metros de abismo que se abrieran a mis pies.

Sin embargo, hoy, ante la posiblidad de conocer, de entablar una relación con un hombre, siento que la desconfianza que me ha cerrado el corazón ha tomado las riendas y me coloca ante una caída de la que sólo puedo percibir el vértigo y me impide disfrutar de las vistas.

Lo peor de todo no es la sensación que me paraliza sino que no puedo dejar de pensar que esa persona, puede, en cualquier momento, darme un empujón que me haga perder el pie sin poder evitar la caída...

Como en la escalada, es una cuestión fe... igual que, a través de una cuerda, dejas tu vida en las manos de tu compañero, para intentar un acercamiento a otra persona, lo primero que se debe hacer es olvidar las experiencias anteriores y dejar que día a día, esa persona que, por definición, debe ser diferente a cualquier otra, te muestre cuáles son sus virtudes y por supuesto sus defectos... a partir de ese conocimiento se puede valorar si dejas o no que te asegure en la subida.

Es evidente, que soy absolutamente consciente de las realidades, de la mía personal y de la vida en general... pero para conseguir dejar de mirar por encima del hombro, para acabar de una vez y para siempre con esta sensación de intranquilidad, me falta sólo un paso... un paso de fe.

Un pequeño paso para el mundo pero definitivo para mi.

Enamorado de una rosa

Enamorado de una rosa

Sherezade!!!! Donde estabas, mi amor?

Mi señor, estaba en el jardín, recogiendo las historias que han florecido con la primavera...

"A palacio llegó de lejos el mejor jardinero que se conocía en todo el reino, decian de él que no habia otro hombre en el mundo que conociera mejor los cuidados necesarios para conseguir las más hermosas rosas, las más bellas, coloridas y fragantes...

El jardinero comenzó su trabajo podando los tallos, tomándolas con delicadeza infinita y hablándoles con ternura, al mismo tiempo que les explicaba las razones del corte, sus lágrimas caían regando las raices... de sobra conocía los beneficios de esa poda, pero aún así no podía evitar sentir que estaba haciendo daño a las flores que tanto admiraba...

Pasaron los fríos del invierno, comezaron a caer las lluvias de primavera humedeciendo cada brote en su justa medida... el jadinero, cada día les hablaba haciéndoles saber que la razón de su vida eran ellas, verlas crecer confiadas, sin apenas espinas en los tallos, era su más preciado trofeo.

Cuando el sol comenzó a calentar, las rosas fueron abriendo sus vestidos, primero arrugados de tanto tiempo guardados esperando el buen tiempo y después, según pasaron los días mostrando todo su esplendor... rosas, amarillas, rojas... todas maravillosas, pero el jardinero se enamoró de una especialmente, y a ella le dedicaba más esfuerzo, más ternura, más cariño... se dirigía a la flor como si se tratara de una mujer... en las noches sin luna se quedaba sentado a su lado para acompañarla y que no sintiera miedo en la oscuridad y así pasaba la noche, al lado de su flor esperando la llegada del nuevo día.

Una noche de luna llena, el jardinero acostumbrado a sentir la fragacia de las flores, salió a pasear intentando ahuyentar al insomnio y pudo ver como "su rosa" se iba transformando en la mujer más delicada, dulce y misteriosa que jamás nadie pudiera haber visto en lugar cualquiera, no podía dar crédito a lo que sus ojos estaban presenciando...

La rosa se acercó a él, acarició su rostro con el terciopelo de sus pétalos en las manos, sus hojas fueron los brazos que le atrajeron hasta sentir en lo más profundo de su alma el aroma inconfundible de su flor, los besos que dejó en sus labios tenían sabor a tierra, a sal, al sol, a vida.   El jardinero se abandonó y la tomó con todo el amor que había estado guardando para ella durante toda su existencia...

Al amanecer lo encontraron muerto, al lado de sus flores, rodeado de pétalos y en la mano apretaba un tallo... buscaron en las espinas la razón de su muerte, pero curiosamente y por más que buscaron, aquellas rosas carecían de ellas... Nadie pudo dar una explicación.

Al año siguiente, el jardín floreció como nunca, todos se extrañaron porque nadie le había dedicado ni tiempo ni cuidados, pero lo cierto es que las rosas florecieron salvajes y olorosas... en el lugar donde hallaron al jardinero una única rosa, orgullosa, roja, esbelta y olorosa, ocupaba el espacio, pero la primera noche de luna llena, sin razón aparente se marchitaba y moría.

Quiso devolverle todo el sentimiento que primavera tras primavera le ofrecía, y su corazón no pudo resisitir tanto, tantísimo amor de una vez. Como muestra de su arrepentimiento, de su egoismo, la flor, cada año viviría apenas una luna"

Sherezade... ven mi amor, yo quiero morir entre tus brazos.

 

No te fallaré

No te fallaré

Déjate llevar por tu corazón. No te fallaré.

Palabras que contienen una promesa. Una promesa que, a pesar de todo, hace saltar a mi corazón devolviéndole a la adolesciencia más ignorante e inocente.

Siento a mi corazón desbocado, lleno de ilusión, de misterio, de sueños mil veces soñados y nunca alcanzados... por algún motivo, que debe estar muy al fondo de mi, la niña romántica sigue existiendo y espera que se cumplan los deseos, que al soplar las velas de cumpleaños siempre ha pedido cerrando los ojos...

A su lado, está su institutriz, severa, experimentada y llena de prejuicios, recordándole sin descanso que confiar no conduce más que al dolor y a la decepción, que debe andar con pies de plomo, que las promesas se hacen sólo con el fin de romperlas y no cumplirlas jamás...

Ilusión y decepción en una batalla a campo abierto, esperanza y desencanto en un partido decisivo y yo, entre ellas, en una balanza que quiere encontar el equilibrio entre la madurez y la inociencia.

Déjate llevar por tu corazón. No te fallaré.

Creer o no creer, como decía Hamlet, he aquí el dilema.

Resistirás

Resistirás

Hoy, alguien que lo ha pasado mal y que cada día cuando me ve, puede adivinar como me siento, me ha enviado algo que quiero compartir con todos vosotros, porque es maravillosamente cierto y alentador.

"Tú sabes que en la vida, a parte de las luces, hay muchas sombras. Que cada golpe deja huella. Que los sueños caducan con los años, que la vida no es justa y que existen miserias humanas en cualquier dirección en la que miremos. Lo sabes por lo que has vivido. Y hasta ahora has resistido, y dime: ¿Resistirás?. RESISTIRÁS.

Es una de las pocas certezas absolutas que tienes en la vida.

Resistirás por ti misma, por tu familia y amigos, por tus sueños, por todos aquellos a los que tanto quisiste y quieres y que ya no están a tu lado para darte aliento.

Resistirás, por ver la sonrisa de los que amas, el brillo de sus ojos, por seguir siendo su calor.

Resistirás, por los largos años de lucha vividos, por los momentos de magia que han cambiado tus días, Resistirás, por todos aquellos que tiran la toalla antes de tiempo.

Resistirás, por la felicidad de un niño, de dos, de los que vengan...

Por todo y por todos RESISTIRÁS

Y cuando el desaliento haga mella en ti, recordarás esos instantes mágicos, esas miradas, sonrisas, lágrimas, esos días y esas noches y te llenarás de energía suficiente como para levantarte, coger de nuevo tu paleta de colores y pintar el cuadro más belllo.

Cuadro que titularás: TU VIDA."

Muchas, muchísimas gracias.

Esperando un amor

Esperando un amor

La protagonista de esta historia, una tarde de abril, piensa en el futuro hombre de sus sueños... y aunque su vida es muy independiente y nunca ha necesitado que nadie le ayude a ponerse el abrigo, cayó en la tentación del amor.

Ha conseguido tener a sus pies a cientos de hombres, pero ha decidido que es ella la que debe elegirlo. Está segura de que existe, pero, aún no lo ha encontrado y está dispuesta a hacerlo!

Ahora sólo espera que aparezca un tipo de caballero andante, que no la domine, pero que no sea débil, que le de pasión pero que no sea posesivo, que muchas veces nos olvidamos que la mejor forma de perder a quien amamos, es pretender atarle.

Es una enamorada del amor, que no se rinde facilmente, que vive cada segundo de la vida como si fuera el último, que le encanta el mar y adora la montaña, perderse a caballo por la sierra bajo la lluvia, es una sensación difícil de describir..., que es feliz disfrutando de una copa de vino frente a unos ojos que sepan escuchar, que, tras muchos meses de lágrimas, vuelve a despertar con una sonrisa y que su corazón salvaje e indomable siempre gana la partida a la razón.

Será posible encontar el amor que espera?

Sólo el tiempo tiene la respuesta, pero lo que es cierto es que debe creer  firmemente en su existencia porque si no fuera así, perdería la ilusión y con ella la esperanza y vivir sin esperanza debe ser tan triste!!!

Amazonas

Amazonas

El género femenino.

Es curioso la fuerza extrema que poseemos las mujeres para superar todos los problemas del día a día... Trabajo, hijos, familia, economía, amor, desamor; el peso de encontrar soluciones cae sobre nosotras, porque estamos solas o porque, simplemente, nuestro sentido de la responsabilidad nos puede.

Soy consciente de ello cada día, en la oficina, todas cargamos una pena, pero siempre contamos con una sonrisa o, aún mejor, con el apoyo y la fuerza de todas las demás que, de una manera u otra, consigue hacer la carga más liviana.

Esta etapa de vacas flacas que hemos vivido y que todavía sigue dando coletazos, ha servido para acercarnos, para convertirnos en un grupo de amazonas, que ha sabido luchar en el frente para devolver la esperanza y las sonrisas...

Después de esto, no hay dudas, de que seremos capaces de superar todas las dificultades que se nos pongan por delante, si no puedes tú, podremos entre todas...

Este post, está dedicado a todas las mujeres del mundo, pero especialmente a mis queridas amigas: la señora de los museos, Madame Margot y  mi compañera de baile y de fatigas.

La mar salada

La mar salada

Sherezade!!! 

Mi amor, la historia de hoy, me la inspiró Margot y con vuestro permiso, me gustaría dedicársela especialmente a ella porque tiene tanto amor, que se le sale por los ojos...

"En una ciudad bañada por el mar, una pareja de enamorados se despidió en el muelle... hubo besos apasionados, miradas llenas de amor, palabras dichas a medias, porque se quedaban entre los labios del otro, no querían perder el tacto de la piel amada y se fueron alejando llenos de esperanza pero con tanta, tantísima tristeza que todos los allí presentes pudieron oír el crujido del corazón al resquebrajarse y nadie, nadie, quedó impasible...

Ella quedó sentada, desmadejada, mirando aquél barco que, irremediablemente, iba alejando a su amor... Desde el otro lado, a la popa del velero, un hombre comenzaba a llorar, a llorar sin consuelo porque sabía que jamás volvería a tener en sus brazos a la mujer que sin esperarlo le había robado, no sólo el corazón, sino el alma y su propio aliento...

No se pueden vivir dos vidas, sencillamente porque sólo poseemos un corazón, pero cuando se tiene alma aventurera y demasiada arrogancia para no temer al miedo, sucede que los duendes te tienden una trampa y te hacen aprender lecciones que duelen hasta donde nunca pudiste llegar a imaginar...

Jugando a jugar que se enamoraba, olvidó su vida real, su familia, sus hijos, su esposa y como el azar es caprichoso, perdió, perdió porque los dados del amor le jugaron una mala pasada...

Alejarse callando su secreto, arrancándose el amor recién nacido fue lo único que pudo hacer para evitar dañar al amor de su vida... pero alejarse desató una tormenta de dolor y lágrimas jamás conocida por un marinero... lloró y lloró, día tras noche, luna tras luna y las lágrimas caían al mar, saladas y amargas... 

En la ciudad, aunque sin comprenderlo, empezaron a cuidar las salinas, nunca tuvo el mar tanta sal en esas latitudes, los hombres de costa no acertaron a explicarlo, pero la única razón, mi señor, fueron las lágrimas de un hombre temerario y embustero pero profunda y sinceramente enamorado"

Por qué esas lágrimas Margot?

Es verdad, el amor todo te lo quita, pero también, y cuando ya no lo esperas, todo te lo da.

Primavera

Primavera

Aunque aún esté el cielo gris y sigamos escondidos bajo los abrigos y bufandas, los días tienen unos minutos más de luz...

La Srta. Primavera está anunciando su llegada y en unas pocas semanas está señalado su cumpleaños en el calendario.  Las flores comenzarán a abrirse y a llenar de colores los jardines... y las calles, porque las flores que caminan tambien se irán deshaciendo de las capas del invernadero para mostrar sus encantos y recibir los rayos del sol.

Con las temperaturas subirán también, los deseos, la pasión y en el cesped, al lado de las flores, aparecerán parejas regalándose, caricias y besos, postales de amor pasajero o quizá, quien sabe, capaces de sobrevivir a muchos inviernos...

La primavera es la estación de las rosas, vestidas de colores, erguidas y sabedoras de la belleza que guardan tras las espinas, abren sus pétalos, lanzándo al viento sus perfumes y ni siquera las mariposas, que rivalizan con ellas en belleza, son capaces de resistirse a sus encantos.

Pájaros, flores, luz, calor... paisaje dibujado para enamorarse, para encontrar un amor o sencillamente para dejarse querer...

Como decía la canción, a ritmo de rumba... Déjate querer, mujer. Déjate querer.

Corazón helado

Corazón helado

Sigo aquí.

Callada. Callada porque he puesto una mordaza a la tristeza y espero que finalmente se aburra y prefiera marcharse.

Está siendo un invierno largo y frío, sigue nevando y mi corazón sigue congelado bajo una capa de nieve, dice el refrán que año de nieves, año de bienes... confiaré en la veracidad del refranero español...

Ayer fue un día difícil, uno más en esta historia que se está convirtiendo en la Historia Interminable. Sigo enamorada, enamorada hasta la última célula de mi cuerpo, enamorada de una ilusión que yo misma he creado para llenar este vacío que amenaza con tragarme como si de un agujero negro se tratara, y aunque intento que el sentimiento, sea independiente, sin destinatario conocido y se convierta en una razón para sonreír, mi querida amiga Soledad no deja de recordarme esta necesidad mía, esta necesidad de sentirme amada...

Y cada mañana, un día más, comienzo la etapa, paso a paso, con esa brizna de esperanza que, por suerte, sigue viviendo en el fondo de mi alma y me repito que todo lleva su tiempo, que llegará un momento en que este amor deje de doler... llegará la primavera y con el sol, igual que los árboles se visten de verde, mi corazón irá derritiendo el hielo y volverá a palpitar, y  la pasión, hasta ahora dormida, tomará las riendas de mi vida para que pueda beberme cada segundo en un coctel fresco y dulce que, de algún modo, conseguiré coronar con una guinda.

Aunque haya días en los que tiraría la toalla y no daría un paso más, mi alma de amazona no me lo permite y espolea con decisión el caballo pura sangre que tantas veces me ha ayudado a ganar batallas.

Sigo aquí.

El tiempo del amor

El tiempo del amor

Intenté no pensarte, no escribirte, no recordarte... lo intenté y cada día continúo en el empeño...

Por suerte, la intensidad de los recuerdos va disminuyendo y es un poco, sólo un poco más fácil, alejarte del pensamiento.  Curiosamente no soy capaz de visualizar tus rasgos, no puedo fijar tu imagen en  mi memoria, sin embargo tu voz sigue hablándome en sueños.

Hace tiempo que dejé de intentar comprender, pero lo que no acabo de conseguir es deshacerme del dolor, de la tristeza, de esta absurda sensación de abandono que me persigue incansable, borrándome las sonrisas que busco dibujar y mantener. Hay días como el de hoy, en que una fuerza irresistible me arrastra al fondo oscuro, negro y frío de la desesperanza y la desilusión...

Sigo viviendo, muy a mi pesar, el tiempo de mi amor, un tiempo que pasa lentamente y que está estrangulando mi corazón.

Espinas en el tallo

Espinas en el tallo

No caigas en el desencanto porque el desencanto es no creer.

Pues caí en el desencanto!! o tal vez me empujaron a su abismo, lo cierto y triste es que en el fondo de este precipicio no hay ilusión, sólo aridez  y cansancio.

Acepté quedarme entre unas manos que prometieron cuidar de mi, por un tiempo confié en que pudiera descansar, y tanto confié, que olvidé protegerme, entonces, la presión de las manos se hizo mayor y acabaron, aplastándome... Ahora, en este tiempo frio de invierno, los brotes de las nuevas flores, tímidas e indecisas empiezan a crecer, esta vez los tallos están cubiertos de largos y duros aguijones que pretenden impedir que nadie se acerque...

Las rosas, tiernas y delicadas, no están preparadas para vivir en otro lugar que no sea un jardin, fresco y soleado, cuidado por un jardinero generoso... las rosas que crecen en este entorno apenas tienen espinas, las otras, las que llevadas por los vientos del desencanto acaban echando raices en un desierto de sentimientos, debido a un ancestral mecanismo de defensa, cubren sus tallos de espinas...

Así, con espinas en el tallo, sin recibir la fresca lluvia de los besos, sin contar con la sombra de un abrazo, las flores de mi rosal, quizá, puedan abrirse en primavera...

Culpable de amarte

Culpable de amarte

Sherezade, mi amor, hoy me gustaría que me contaras una historia especial. 

Lo sé, mi señor, hace días que siento que la culpa no te deja dormir...

"Mi amado, la culpabilidad es un sentimiento que sólo pueden sentir los corazones nobles... la culpa es el dolor que aparece cuando se cree haber causado mal a alguien y a vos, os persigue el fantasma del miedo que, durante noches, me hicisteis padecer...

Pero no debéis temer, la culpa tiene un antídoto infalible que se llama perdón y ese, os lo habéis ganado con el amor que durante este tiempo me habéis demostrado.  No quisiera que la semilla que lleváis plantada en el fondo de vuestra alma siga creciendo y alberguéis en el corazón una zarza llena de espinas, que sólo os causaría cada día más y más daño y finalmente, se comería a la persona dulce y generosa que en realidad sois.

No mi señor, no os contaré una historia triste, porque la culpa es una de las razones que nos impiden tomar el camino de la felicidad, poniéndonos a cada paso los obstáculos de las lágrimas causadas, de las sonrisas arrancadas... yo mi señor, quiero que acunado por los cuentos y cogido de mi mano, vayamos juntos hasta el paraíso prometido... sin miedos, sin dolor.

Esas lágrimas que, calladas, recorren tus mejillas, mi señor, lavan con creces el dolor que un día me causaste, tan sólo debes sentirte culpable de mis sonrisas, del placer que me invade cuando me abrazas, del color de mis mejillas cuando siento tus miradas recorrerme sin pudor, de eso mi señor, sois el único culpable...y os lo agradezco"

Sherezade, no viviré los años suficientes, ni en esta vida, ni en todas las otras, para agradecer al cielo, el regalo de tenerte a mi lado...

El día de los enamorados

El día de los enamorados

San Valentín.

Los restaurantes estarán llenos de parejas mirándose intensamente a los ojos, que se intercambiarán regalos y se jurarán amor eterno, convencidos, sin duda, de que podrán cumplir sus promesas.

Por desgracia, quizá, para el año que viene sólo algunas repetirán el ritual porque habrán olvidado, entre las prisas y los problemas cotidianos, dedicar el tiempo necesario a regar esa plantita tan delicada que es el amor, y la tierra donde estaba previsto que crecieran las más preciosas y fragantes flores, se llenará de malas hierbas...

Un día llegarán los celos, ese sentimiento frío y cortante que rompe en pedacitos hirientes el corazón de quien los siente y con ellos, la desconfianza, poco a poco irán ganando terreno al amor, quien desde su rincón y haciendo esfuerzos, intentará hacerse oír por encima de todo el ruido absurdo de los reproches y los desencuentros... A veces, en medio de esa tormenta, el amante, encontrará en un gesto, en un brillo, o en un recuerdo fugaz, la cordura necesaria para acallar los gritos del contrincante con un beso y acabar la batalla con un millón de disculpas y perdones...

Lamentablemente, sucede, que después de estos episodios, el recipiente del amor queda agrietado y a pesar del pegamento ultra rápido guardado en las caricias, besos y arrepentimientos, nunca vuelve a ser el que era y las roturas, con cada nuevo capítulo de gritos, se van multiplicando, necesitando para cerrarlas, dosis más altas de ternura, paciencia y comprensión que se van agotando... de modo que, por cansancio, aburrimiento o rutina, se van dejando arañazos por los que, el amor, tan delicado y necesitado de cuidados, se va escapando lenta pero irremediablemente, hasta que una mañana despiertas y no puedes reconocer a tu amor en la persona que tienes al lado.

El amor, no es "flor de un día", el amor no es una caja de bombones, ni un ramo de flores, ni una cena romántica, el AMOR, debe ser, como decían en Love Story, un sentimiento que signifique no tener que decir lo siento, y que la razón para no tener que pronunciar esa frase sea, que cada movimiento, cada palabra y cada pensamiento de tu vida está dedicado a preservar a tu amor de cualquier daño, por ínfimo que sea.

Estoy segura de que ese AMOR, vive en un florero que nada ni nadie podría, jamás, agrietar y ese, y sólo ESE, es el que yo espero.

El tiempo de mi alma

El tiempo de mi alma

Amor, las horas de mi alma pasan y no me hacen más vieja, sencillamente me ayudan a serenarme, a comprender y aprender, sin temer a mi realidad...

Despareciste de mi vida... aunque ahora que lo pienso, no sé si alguna vez estuviste en ella o tan sólo fuiste el espejismo del deseo de sentirme amada... francamente, no lo sé...

He desmenuzado con rigor de cirujano mis relaciones y en todas y cada una de ellas yo he sido la parte amante, esa que da y recibe agradecida lo que le ofrecen... tal es mi necesidad de sentirme amada que hasta ahora, que no te siento a mi lado, no he sido consciente de ello...

Amor, en este momento sí que me está costando, y no poco, escribirte, quizá porque es complicado expresar lo que no se siente y no quiero caer, de nuevo, en la desesperanza que conlleva hablar al desamor, por eso, haciendo un esfuerzo voy a intentar pensar en las sensaciones inigualables que recorren todos los sentidos cuando, la flecha de Cupido alcanza tu corazón... al fin y al cabo en unos días se celebrará San Valentín...

Quizá el enamoramiento, ese sentimiento que bloquea todos los pensamientos para dedicarse única y exclusivamente a recordar el brillo de unos ojos, la textura de unos labios bajo los tuyos o el sonido de una voz, no sea todo lo saludable que podríamos pensar, pero lo que sí es cierto es, que no hay otro que haga latir más rápido a tu corazón...

Cuando Cupido acierta en la diana, todo a tu alrededor se pinta de colores brillantes y luminosos, los problemas dejan de existir, te sientes feliz y quieres compartir esa alegría con el mundo entero, saltas, cantas, bailas y ríes sin ninguna razón aparente... es fácil adivinar si alguien está enamorado porque todo lo pinta de pasión y comete un error, que todos los demás pueden ver, pero que no existe en su realidad... olvida el mundo y la venda que acompaña a la flecha del angelote juguetón, le impedirá, mientras su sangre corre en ebullición por sus venas, ver más allá de los ojos, de la boca o del cuerpo que ama.

Amor, amor, es bonito el enamoramiento pero, supongo que será por mi edad, yo preferiría la calma de una amistad intensa y cómplice que, recorriendo un camino más profundo e íntimo pudiera llegar al nivel de amor, de ese amor tierno y apasionado, sensato y loco, divertido y serio que, tanto puede hacerte reir entre las sábanas revueltas de un campo de batalla de amor, como llorar al sentir la ternura de un beso de buenas noches y el latido del otro corazón palpitando en tu espalda.

Si yo tuviera que describir el escenario de mi amor, lo dibujaría como una firme casa de madera a la orilla de un rio, rodeada de frondosos árboles, una casa donde sonara la música de Albinoni y donde, en las tardes de frío, frente a la chimenea, pudiera compartir con mi compañero una copa de vino, la lectura de un libro, una conversación o simplemente una charla en silencio con el crepitar de la leña de fondo...

Todas las edades, cada circunstancia, cada ser humano, tienen su forma de amor y de amar, aunque en el fondo, siempre se trate, nada más y nada menos, del sentimiento que mueve el mundo.

El pasado se hace presente

El pasado se hace presente

Cuánto dura el amor?

Se dice que el amor es eterno si es verdadero.

La inocencia hace que amar sea una aventura llena de sufrimiento que te lleva a sublimar cualquier sensación que pueda despertar, eso es lo que hace que el primer amor sea único y permanezca para siempre en tu memoria y en tu corazón.

En la época en la que yo conocí a mi primer amor, hubo alguien, que ahora ha reaparecido en mi vida, que al despedirse de mi, hace ya muchos años, me regaló unas palabras que recuerdo con mucha frecuencia, unas palabras que no sé si escogió al azar o porque realmente expresaban sus sentimientos, lo cierto es que continúan intactas en mis oídos.

Me gustaría saber si, alguna vez, existió el amor, si, verdaderamente, aquellas frases tomadas prestadas de un precioso poema de amor, tenían significado o sólo fueron, una vez más, viento que fue a parar al viento...

El pasado se hace presente y sus palabras, aquellas que susurró como en un gemido, continúan acompañando el vuelo de las golondrinas...

Volverán del amor en tus oídos

las palabras ardientes a sonar;

tu corazón, de su profundo sueño

tal vez despertará;

pero mudo y absorto y de rodillas,

como se adora a Dios ante su altar,

como yo te he querido... desengáñate:

¡así no te querrán!

Al otro lado del jardín

Al otro lado del jardín

Sherezade!!!

Hoy mi señor te contaré una historia que jamás nadie ha oído... aún...

"Cuentan que una preciosa princesa renunció a la vida. Ella misma creó su propia prisión entre los muros y los patios de palacio y parecía feliz... de hecho todos lo creían...

En las noches salía a pasear por las veredas jalonadas de flores, los aromas, la brisa y el brillo de las estrellas eran su compañía. A veces, sentada en el borde de la fuente, mientras pequeñas gotitas salpicaban su piel, la princesa, sin conocer el motivo, lloraba en silencio y las lágrimas parecían destellos, iluminadas por el brillo fugaz de las estrellas... por qué? por qué no podía sentirse absolutamente feliz? poseía todo aquello que podría desear, sin embargo, en el fondo de su corazón sentía ese vacío interminable y silencioso que nada podía llenar.

Una mañana, mientras leía en el jardín, una hermosa mariposa se posó en sus dedos, movía lentamente las alas y ella quedó sumergida en sus brillantes colores, tanto, que comenzó a perseguirla sin perderla de vista... cuando quiso mirar a su alrededor, se vio entre gente desconocida, risas, cantos, bailes y polvo... Se asustó. Estaba fuera de los límites de palacio!!

Una fuerza irresistible hizo que avanzara a tientas en un mundo desconocido, hacia un lugar donde se vendían frutas de todos los tamaños y colores, se sintió embriagada por el olor dulce y aromático y, como en un sueño, continuó caminando, dejándose llevar, sólo, por sus instintos...

El llanto de un niño, la risa de las mujeres, el humo de las pipas de los ancianos, las voces de los vendedores... sonidos que no conocía y que se fueron colando a través de su piel... miraba asombrada la vida porque, aunque nadie lo supiera, en ese momento la estaba descubriendo... en ese momento, con la inocencia de la ignorancia, abrió la ventana a la vida y absorbió con avidez, cada olor y cada sonido... 

Regresó a palacio con una mirada distinta, sintiendo música en sus venas y comprendió, que todo aquello de lo que se escondía, lo que tanto temía, era lo que mas deseaba...

La vida, el amor, la ilusión, la esperanza... todo, todo estaba al otro lado del jardín"

La princesa tenía miedo a sufrir pero, vivir implica riesgos, mi señor, vivir es enfrentar cada día como una aventura en un mundo desconocido, así comenzó mi historia a vuestro lado, cada noche era la última y cada noche os entregaba mi alma... 

Amor soñado

Amor soñado

Sherezade!! Donde estabas?

Salí a buscar nuevas historias para ti, mi señor... 

"Se dice que en un lejano país, donde las dunas son las únicas montañas, el príncipe heredero, llegada la hora de su matrimonio, tuvo un sueño... en ese sueño pudo ver a la mujer con la que quería compartir el resto de sus días y el peso de la responsabilidad que da dirigir un reino, una mujer dulce y serena que podría apoyarle en los momentos difíciles... La vio hermosa, dos esmeraldas brillaban en sus ojos, seda negra y brillante acariciaba su piel dorada y la sonrisa pícara que se dibujaba en sus labios acabó por enamorarle hasta lo más profundo...

Cuando el príncipe despertó, salió a recorrer la ciudad, buscando en todas las casas, en el mercado, en las mezquitas... pero no pudo encontrarla... convocó en el palacio a todas las jóvenes de negros cabellos pero tampoco estaba allí.  

Desesperado, enamorado de una ilusión, decidió buscarla sin descanso, ensilló su caballo y comenzó un largo viaje. Cabalgó hasta quedar exhausto, cruzó fronteras, surcó los mares más allá de su reino para llegar a lugares desconocidos para él... pero su sueño cada vez era más lejano e imposible...

Pasaron los años y finalmente regresó, solo, agotado y abatido, cubierto de polvo y con el alma encogida, dispuesto a cumplir con su obligación, olvidando, de una vez y para siempre, aquello que, nada más existía en su imaginación... 

Al levantar la mirada para saludar a su padre, la vio... estaba allí!!! La mujer por la que había cruzado desiertos, sufrido sed y soportado tormentas, estaba allí!!! en una milésima de segundo se sumergió en sus verdes lagos, enredó sus dedos en la seda de su cabello y un beso, delicado como una mariposa, se posó en el hombro dorado y brillante que sería para siempre su apoyo...

Sí, es cierto, estaba allí, siempre lo estuvo porque formaba parte del séquito que acompañaba a su hermana, la habría visto infinidad de veces, pero cometió el error de no mirarla jamás...

Lo que deseamos, mi señor, lo que realmente desea nuestro corazón siempre está a nuestro alcance, sólo tenemos que aprender a abrir los ojos, los ojos del corazón y mirar... poner atención a las señales que aparecen a nuestro alrededor y abrir nuestro espíritu para recibirlo..."

Sherezade!! tus historias abrieron mis ojos y mi corazón, no imagino un minuto de  vida sin ti... Sherezade, quédate a mi lado...

Volar

Volar

Esta noche he soñado que volaba.

Es tan sencillo como tomar impulso, saltar y dejar que la gravedad poco a poco vaya soltando sus cuerdas... una vez que alcanzas la altura suficiente puedes abrir los brazos y como si estuvieras en el agua, flotar, flotar y disfrutar de la maravillosa sensación de libertad que sólo los pájaros podrían contarte...

En mi vuelo, he paseado por lugares que conozco y otros, por los que sólo mi alma ha transitado, pero que mis ojos, por alguna razón inexplicable, ya habían visto.  

He podido mirar, a través de las ventanas, las vidas de mucha gente, incluida la mía... Mi vida, una vida que he querido compartir desde aquí, porque necesitaba leer mis errores y mis aciertos, mis defectos y mis virtudes, mis deseos más profundos y mis logros, para llegar a conocerme, para ser consciente de quien soy.  Ha sido una experiencia que me ha permitido ver lo que estaba sucediendo desde otro plano y poner en perspectiva mis sentimientos y los de todos aquellos que, de alguna manera, tienen que ver conmigo.

De la mujer que he visto en ese vuelo, puedo decir que ahora es más sabia, y con ello no me estoy refiriendo a que pueda dar conferencias sobre nada, sabe más sobre ella misma, de cual debe ser la actitud...y no es otra, que adoptar la flexibilidad de los juncos para no quebrarte en el vendaval y al acabar la tormenta, poder, de nuevo, enderezarte y dejarte mecer con la brisa.

Esta es una lección que conozco desde hace años y que escuché mirando las cumbres blancas de Sierra Nevada.  Durante estos últimos tiempos la he recordado, palabra por palabra, he intentado ponerla en práctica en infinidad de ocasiones pero, quizá porque no había llegado el momento, porque tal vez, aún me quedaran otras cosas que aprender de esta situación, siempre quedaba en el intento.

Hace una semana que no puedo moverme y ello me está brindando el tiempo y la posibilidad de pensar, de recordar, de analizar y comprender las razones de los errores cometidos en mi vida, de repasar todo lo aprendido... y ahora, aunque lo intuía, sé que la felicidad está dentro de ti, que la valentía vive en tu corazón, que puedes encontrar la belleza allá donde mires y que lo más valioso que posees es la capacidad de amar, de amar sin medida y sin esperar nada a cambio... 

Amar, es enamorarse de la vida y regalar amor es lo que te da la posibilidad de desplegar las alas y volar... No hay que ponerse límites, no hay que sentarse a esperar que aparezca el amor de tu vida... empieza a amar y como un grandísimo imán, tu amor atraerá más amor hasta que, sin darte cuenta, puedas alzar el vuelo... 

No lo dudes, puedes volar. Amor es la palabra mágica.

En el centro de la cama

En el centro de la cama

 

En el centro de la cama.

Así he dormido hoy por primera vez y tengo que decir que es una delicia.

Hasta ahora seguía guardando el otro lado de la cama vacío recordándome cada noche mi soledad.  Creo que por fin, he asumido esta nueva etapa de mi vida y con ello podré disfrutar de todo lo que me rodea al cien por cien... igual que hoy he hecho con la cama.

En situaciones difíciles, tendemos a quedarnos en el lugar desde donde todo se ve de color oscuro y eso evita que nos demos cuenta de la parte positiva, que por pequeña que sea, existe y está esperando que la encontremos.

En el caso de los divorcios, que son, sin ninguna duda, dolorosos, porque una ruptura siempre lo es, lo primero que sucede es que empiezas a buscar en ti todas las razones por las que tu matrimonio no ha funcionado y eso te lleva a sentirte frustrada y llena de defectos; ésta es una etapa a la que hay que ponerle fin lo antes posible, porque se corre el riesgo de caer en un pozo negro donde sólo puedes ver los fracasos de tu vida... lo sé muy bien porque yo he permanecido en ese pozo oscuro y frío, vosotros lo sabéis, hasta hace muy poquito tiempo...

Cuando, con un empujón, un arrebato de fortaleza o gracias a alguna fuerza del Universo que se apiada de ti, abres lo ojos y de un salto sales del agujero, ves, al principio entre una nebulosa y poco a poco con más claridad, que al fin y al cabo, la situación no es tan mala... revisas el pasado y vas encontrando, aquí y allá, detalles, a veces pequeños y otras, grandes como rocas, en los que estaba escrito que la relación no era la que esperabas, que la felicidad era apenas un suspiro entre un mar de incomprensión y desilusión... y  con una sonrisa bañada en lágrimas, comprendes que la separación, por difícil e inesperada que haya sido, era algo que estaba previsto en lo más profundo de tu subconsciente...

Y en este punto, la libertad hace su entrada triunfal en tu vida... la cama se hace más grande, el armario tiene más capacidad, el tiempo es tuyo, no tienes que ir al cine a ver una película que no te gusta y puedes salir o quedarte en la cama sin contar con nadie... ventajas de vivir con Soledad.

Yo soy de la opinión de que la forma más bonita y gratificante de vivir la vida es en pareja, siempre y cuando tu pareja sea, como muchas veces he dicho, UN COMPAÑERO DEL ALMA, si no es así, como dice el refrán y por mucho dolor que cause... "mejor sola que mal acompañada"

 

Un café

Un café

Yo siempre cumplo mis promesas, no importa el tiempo que pase desde que la hago hasta que puedo cumplirla, pero nunca la olvido.

Hace ya casi cinco años me brindaste tu ayuda, sin conocerme, sin saber quien era, sólo porque mi voz te acarició a través del teléfono y yo, en prueba de mi agradecimiento, te prometí un café.

Un día lluvioso de Navidad, puede cumplir mi promesa y he de decir, en honor a la verdad, que eres una persona encantadora. Me llamó la atención tu mirada, a veces curiosa y otras esquiva, con ganas de saber y asustada, me dio la impresión de que, por razones que desconozco, cargas a tu espalda una pesada mochila llena de miedos que, en algunos momentos, deseas con toda tu alma, arrancarte y olvidar en cualquier esquina pero no lo haces porque te aterra enfrentarte al resto del mundo, a las opiniones y valoraciones de los demás.

Quizá, ahora, mientras lees estas líneas, te estás preguntando por qué no hiciste lo que deseabas hacer en aquel momento, por qué te escondiste tras todos tus compromisos, por qué, tras esperar tanto tiempo ese café, no hiciste lo que mil veces habías imaginado... 

Apenas te conozco, es cierto, y es posible que todas mis percepciones sean erróneas, pero si tengo razón... deja de esconderte  y vive. Vive, porque nadie lo hará por ti.