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Diario de una secre

Conversar

Conversar

Qué fácil y qué difícil.

No es necesario un tema trascendente, no es imprescindible utilizar palabras rebuscadas que a veces ni siquiera conocemos y nos dejan con esa cara de no saber exactamente qué quieren decirnos, no hace falta, siquiera, tener la intención de vivir la conversación de tu vida... sencillamente se trata de mirar a los ojos, de quitarle la mordaza al corazón y dejar que las palabras fluyan libres llenas de olores y colores...

Para algunas personas es muy complicado, ya no una conversación, sino hablar, romper el hielo del silencio y llenarlo con sentimientos vestidos de palabras y no es que carezcan de pasiones, ilusiones o deseos, sencillamente es que por alguna razón que, puede incluso, ser desconocida para ellos han encerrado bajo siete llaves a todos sus sentimientos y hasta pudiera ser que se sientan avergonzados de tenerlos.

Es triste si, realmente muy triste, tanto para los que no pueden abrir el corazón como para aquellas personas que intentan día tras día, con amor y tesón llegar a abrir esa puerta que permanece tercamente trancada...

Es cierto que puede haber conversaciones tejidas entre las miradas, sin un sólo sonido, bordadas entre caricias o escritas con miles de besos... todas son hermosas y en ellas no cabe el silencio oscuro que puede confundirse con el aburrimiento y la lejanía.

No hables por hablar, pero tampoco calles por miedo a no ser comprendido... en definitiva siempre serás tú aunque prentendas mantener al corazón enjaulado.

Abre los ojos

Abre los ojos

Qué complicados somos!!!

Por qué no somos capaces de disfrutar de todo lo que tenemos a nuestro alrededor y sin embargo, cuando, por circunstancias lo perdemos, sentimos la pérdida como algo insoportable?

Creemos que puesto que lo tenemos, no hay razones para apreciarlo, es nuestro derecho y no hay que cuidar, ni mimar nada... ni sentimental ni material... tanto sirve para una caja de kleenex como para una pareja, un amigo o la familia.

De repente un día, te levantas y en un segundo tu vida cambia, algo que creías TUYO, de tu propiedad, algo que nunca te planteaste perder... desaparece y entonces, te das cuenta de las veces que lo despreciaste o sencillamente no lo valoraste en su justa medida... eres capaz de sentir todas sus cualidades, de ver todas las maravillas que, mientras estuvo a tu lado, pasaron desapercibidas, pero ya es tarde... ya no está.

Nos perdemos en detalles sin importancia, los árboles nos impiden ver el bosque y día a día, sin ser conscientes, vamos perdiendo la vida porque no hemos sido capaces de comprender que todo lo que tenemos, todo lo que hay en nuestra vida es un regalo y como tal debemos agradecerlo, cuidarlo, disfrutarlo y darle la importancia que merece.

Por eso es recomendable no callarse ningún "te quiero", no guardar besos para mañana y por supuesto, no escatimar sonrisas.

No esperes a peder lo que amas para amarlo, empieza a hacerlo ya.

Nube de tormenta

Nube de tormenta

Cuántas palabras dirigidas al Amor, cuántas lágrimas escondidas tras cada post, cuántas esperanzas e ilusiones dispuestas a despertar...

Hoy después de mucho tiempo he leido algunas de las cosas que están escritas en este blog y no me reconozco... hoy tengo la vida que siempre había soñado... ese sueño del que, incluso hoy, tengo miedo de despertar.

Te amé durante años, mucho antes de conocerte, antes de saber que existías, te busqué y ese fué mi error, porque al amor no hay que buscarlo, él solito aparece en el momento oportuno y sin avisar...

Este amor que me ha llegado cuando los sufrimientos, los miedos y las decepciones me habían dejado llena de cicatrices y malos recuerdos, es como un bálsamo para todas las heridas, que aún sangran y me hacen revivir mis peores pesadillas de abandono y oscuridad... pesadillas que dejan un poso amargo y doloroso, que empañan mi felicidad y despiertan el miedo a perder lo que tanto he anhelado.

Hoy es uno de esos días, me siento como si una nube negra de tormenta se hubiera decidido obstinadamente a permanecer sobre mi, a lanzarme rayos llenos de incertidumbre, de desconfianza, de miedo...  Miedo a volver a equivocarme, miedo a caer de nuevo en el error de entregar sin reservas mi corazón y mi alma, miedo a sentirme engañada, miedo a revivir la sensación de vacío interminable, frío y angustioso...

Pero esta vez, sé, que la nube se despejará, que tu sonrisa, tus besos, tus palabras y esa sensación de calor infinito que tus manos me transmiten serán como viento huracanado que alejará de mi, rayos y truenos, frío, miedo y angustia.

Tus primeras palabras fueron: "Déjate llevar por tu corazón, no te fallaré".

Aquí estoy, no me falles nunca, por favor.

Vida

Vida

Qué importa si llevas un vestido de alta costura o un delantal??

Qué más da si vistes un mono azul o un traje de Armani?

Tú eres tú y vales lo que vales por encima de cualquier apariencia. Lo importante, lo que de verdad cuenta, es que tú lo sepas y sientas el orgullo de ser quien eres, siempre, por encima de todo.

Siempre he dicho que todo aquello que de verdad vale la pena en esta vida, ni se cuenta, ni se mide, ni se pesa... son sentimientos, sentimientos que se regalan sin esperar nada a cambio, abrazos que te llenan de energía y sonrisas que iluminan...

Una palabra que hace las veces de una muleta y te permite seguir avanzando cuando creías que ya no tenías más fuerza para continuar... por muy cansado que estés, aunque sientas que ya el cuerpo no te da para más, que las piernas ya se niegan a mantenerte en pie, si cierras los ojos y en silencio escuchas el latido de tu corazón, no lo dudes, una mano tomará la tuya para levantarte, para llevar tu mochila y susurrarte palabras de ánimo... tu otro yo, ese que permanece siempre alerta, ese que algunos llaman "ángel de la guarda", ese que encontró la palabra mágica para convertir la lágrimas en agua de vida, ese que no es más que tu alma...

Un alma que tiene colores y música, y que no necesita etiquetas para ser valiosa... tu alma llega hasta donde tú, en tu envase terrenal no tienes posibilidad de volar...

Déjate llevar, siente la caricia del viento, de los rayos del sol, de las gotas de lluvia, siente en definitiva la vida y VIVE!!!

Los balones de culpa

Los balones de culpa

De nuevo aquí.

Hoy quiero compartir una reflexión acerca de las culpabilidades, esos balones envenenados que se utilizan para manipular voluntades y sentimientos...

Lamentablemente y aunque parezca una contradicción, son usados por aquellas personas que deberían, en teoría, evitar por todos los medios hacerte sentir mal, pero los humanos somos mucho más complicados de lo que sería deseable...

Durante casi treinta años, los que en breve cumplirá mi hija, mi madre no ha dudado en cargarme con la responsabilidad de sus achaques de salud, todos derivados del disgusto inmenso, inconmensurable e imperdonable que mi embarazo prematuro le provocó... esos balones pueden llegar a convertirse en dardos, difíciles de esquivar y aún mucho más difíciles de asumir y conseguir que no se conviertan en heridas incurables.

Yo me pregunto, que se puede ganar con ese tipo de actitudes? y la única respuesta que encuentro es dolor... porque por cada balonazo aparecerá su correspondiente morado que cada vez que lo mires te recordará una y otra vez, el daño causado y puedo asegurar, que hace falta una fuerza de voluntad descomunal para evitar caer en la tentación de devolver el puñetero balón...

Nadie tiene la culpa de nada, las cosas suceden en la vida en el orden exacto que están previstas y por lo tanto, nadie, nadie, debería sentirse culpable.

Hágamonos un favor borrando de nuestro vocabulario esa palabra que se clava en el corazón y que algunos utilizan para manipular voluntades con la única consecuencia de un daño absurdo e inútil.

Yo, ya la he borrado.

Flechas amarillas

Flechas amarillas

Los que habéis leido mi blog desde hace tiempo, sabéis que soy una enamorada del Camino y que muchas de las cosas que suceden en la vida cotidiana tiendo a compararlas con el propio Camino.

Hoy quiero hacer una reflexión sobre las flechas amarillas, esas que van mostrando el Camino poco a poco y que están colocadas a lo largo de todo el sendero para que no te equivoques... esas flechas que a veces son esquivas y se esconden y no las ves por más que miras...

No son las señales las que no se dejan ver, eres tú que no estás mirando de la manera adecuada, eres tú que has cerrado los ojos aunque puedas ver, porque los importantes, los que de verdad te llevan por donde debes ir, son los ojos del corazón... y lamentablemente, esos, los importantes, los imprescindibles, normalmente no están abiertos, o como mínimo, no están habituados a mirar.

En la vida, en este Camino que tiene una etapa cada mañana al amanecer, las señales también existen, a veces las tienes cada dos metros, y sin embargo no las vemos y nos equivocamos de dirección... en realidad eso no es malo del todo, porque también se aprende de los errores, y cuando finalmente somos conscientes de ello, ponemos más interés y más corazón a cada paso, de modo que las señales, nuestras particulares flechas amarillas, aparecen como luminosos...

Durante las primeras etapas, cuando tus ojos aún no se han abierto debes buscar pero cuando poco a poco, te vas abriendo al Camino a tu propio camino, se ponen frente a tus ojos, aparecen casi sin mirar, da igual donde estén colocadas, ni siquiera es importante a la altura que estén... es increíble pero ellas solitas se van mostrando para llevarte por el lugar adecuado...

Desde mi experiencia, puedo decir, que en la vida sucede exactamente igual, cuando, como decía el Principito, abres los ojos que ven bien y te dejas llevar y aparcas el miedo y te dedicas a repartir sonrisas, la vida se abre como un grandísimo regalo y te devuelve felicidad, paz y alegría.

En este mundo tan materialista en el que vivimos, esta filosofía te vale el cartel de iluso o de soñador porque hay demasiados intereses creados a nuestro alrededor, pero no olvides que la Ternura abre todas las puertas, que el Amor es el verdadero dueño del mundo y que la Sinceridad nunca, nunca, te fallará.

Caminante, Buen Camino!!

Noches de vino y velas

Noches de vino y velas

Vino, velas y música suave.

De vez en cuando, una pareja necesita una noche de intimidad, de romanticismo, de confianza y complicidad plenas... En el día a día, con prisas y rodeados de hijos no tenemos tiempo de dedicarnos todos los besos y caricias que se van guardando, no existe la tranquilidad necesaria para una conversación, para repasar la vida juntos...

Esas noches, y lo digo por propia experiencia, son la fórmula más bonita y gratificante de sentir que tu pareja está a tu lado, que la felicidad que sientes es compartida, que la meta sigue siendo la misma para los dos y que, sin duda, ambos queremos seguir en el mismo barco.

No es necesario, ni traje largo ni corbata, no hace falta reservar mesa en ningún restaurante de moda, ni salir a la ópera, para crear esa atmósfera que te acerca y hace sencillo desnudar el alma para conocerse sin secretos... el amor, la convivencia, es una plantita delicada que hay que saber mimar, que no hay que dejar en el olvido porque si, en un descuido, la dejas de lado, puede marchitarse y perder la fuerza y belleza, esas noches son rocío fresco sobre sus flores y a la mañana siguiente amanecen mucho más hermosas.

Si tienes un amor, si tienes la enorme suerte de tener la pareja que siempre has deseado, no dejes que la rutina, la monotonía, o los problemas de cada día debiliten los lazos que os unen... un vino, unas velas y sumérgete en su mirada, deja que las palabras del silencio y el idioma de las manos y los labios cuenten todo lo que no has podido decir... ellos nunca se equivocan.

Y... por supuesto, escucha siempre a tu corazón.

 

Vida nueva

Vida nueva

Durante este último año he aprendido muchas cosas, otras las he recordado y también he aprobado, por fin, algunas de las asignaturas que tenía pendientes desde hace años.

Una de las más importantes, que nadie debería olvidar, es quererse a uno mismo, mucho; conocerse y aceptarse con todos los defectos y también, por qué no, que no hay que pecar de falsa modestia, virtudes... con esos kilos de más, con las arrugas que no son otra cosa que las señales de las sonrisas y las lágrimas que han llenado tus momentos de vida, con las canas y ese cansancio que a veces te aplasta y que te recuerda que la juventud, aunque sigas manteniéndola en el espíritu, se va alejando irremediablemente...

La paciencia ha sido difícil, nunca ha formado parte de mi personalidad, siempre me ha costado mucho esperar, y en algunos momentos me habría gustado disponer de una bola de cristal para saber qué sucedería al día siguiente, el mes siguente... además esta carencia va acompañada de algo que creo que aún no tengo superado del todo y es el miedo a la incertidumbre... claro que esto tiene su antídoto con la Fe y con esa frase que he repetido infinidad de veces a lo largo de este blog... "Todo lo que sucede es lo mejor par tí, aunque no puedas comprenderlo"...

Cuando pasas por una situación complicada en la vida, todo se remueve dentro y fuera de ti, todo cambia a tu alrededor o sencillamente tú lo ves con diferentes ojos, lo cierto, es que te sientes fuera de lugar y perdido, pero no hay que olvidar que es en estas circunstancias cuando, no sólo te conoces mejor a tí mismo, algo primordial para encontrar la tan ansíada paz que te lleve a la felicidad, sino que aprendes a gestionar tu vida con maestría y la experencia que se acumula es la mejor herramienta para enfrentar la lidia de cada día.

Lo cierto es que, después de esos procesos te sientes como el Ave Fénix renaciendo de tus propias cenizas, pero en versión mejorada y miras tu vida con ojos de bebé recién nacido y las fuerzas de la naturaleza, esas que mueven el mundo, comienzan a darte todo aquello que deseas con el corazón... eso lo puedo certificar.

Sólo un truco para sobrevivir al período de transformación: ANTE TODO, SIEMPRE, MUCHA CALMA.

Queda prohibido

Queda prohibido

Queda prohibido llorar sin aprender,

levantarte un día sin saber qué hacer,

tener miedo a tus recuerdos…

 

Queda prohibido no sonreír a los problemas,

no luchar por lo que quieres,

abandonarlo todo por miedo,

no convertir en realidad tus sueños,…

 

Queda prohibido no intentar comprender

a las personas,

pensar que sus vidas valen menos que la tuya,

no saber que cada uno tiene su camino y su dicha…

 

Queda prohibido no crear tu historia,

no tener un momento para la gente que te necesita,

no comprender que lo que la vida te da,

también te lo quita…

 

Queda prohibido, no buscar tu felicidad

no vivir tu vida con una actitud positiva,

no pensar en que podemos ser mejores,

no sentir que sin ti, este mundo no sería igual…

 

Queda prohibido

Pablo Neruda

 

En el desván

En el desván

A veces, vamos tan deprisa por la vida, nos queremos ocupar y preocupar por tantas cosas, que olvidamos mirar hacia dentro y reconocer nuestras culpas... Reconocer nuestros errores no tiene nada de malo, somos humanos y como tales nos equivocamos, no somos perfectos (por suerte) y de hecho, yo diría que es sano, muy sano, hacer de vez en cuando un recuento de a quien y cómo debemos dar las gracias o pedir perdón porque si no lo hacemos, nuestro subconsciente, que es mucho más listo de lo que suponemos, va guardando y guardando en el desván donde todo acaba cubierto de polvo y telarañas, pero siempre está ahí...

El día que el desván está tan repleto que sientes que se desplomará sobre tí, miras las escaleras, con pánico, comienzas a subir peldaños, uno a uno, incluso subes uno y bajas dos y vuelves a esconderte y a plantearte la necesidad de entrar a esa habitación de la que has querido olvidarte durante años, pero desde el fondo de tu alma, de tu alma sabia, sabes y reconoces que debes limpiar esas telarañas, que hay que tirar de una vez y para siempre todos esos trastos que no tienen ninguna otra utilidad que ocupar espacio y pesar en el corazón...

Una vez que abres la puerta, armándote del valor que ni siquiera eras consciente de poseer, un millón de recuerdos, de sensaciones, de sentimientos, te atrapan y te envuelven para dejarte aturdido y exhausto, perdido y asustado, sin saber por donde empezar a limpiar... pero si mantienes la calma por un momento, si eres capaz de abrir los ojos y mirar con perspectiva lo que tienes delante, acabarás dejando el desván perfecto para albergar recuerdos e ilusiones nuevas, puede que tardes un día, una semana, un mes o un año... eso es lo de menos, lo importante es que has tenido el coraje suficiente para enfrentarte a tus fantasmas y eso, sólo eso, te hace importante...

Cuando acabes con la limpieza, estarás lleno de recuerdos que serán un apoyo para seguir caminando y además te sentirás mucho, muchísimo más ligero y preparado para enfrentarte a tu vida con una mirada diferente, recuperarás afectos e incluso personas que creías olvidadas y entonces, cuando estés preparado, como la tierra después de un periodo de barbecho, los sentimientos, como las flores, llenarán tu corazón para hacerte feliz, tus ojos volverán a brillar con ilusión olvidada y, hasta pudiera suceder, que no te reconocieras en el espejo.

La vida es maravillosa, dura, durísima a veces, pero siempre, siempre, merece la pena el esfuerzo de avanzar y superar las dificultades.

Como dice Mario Bennedetti:

"No te rindas

Porque cada día es un comienzo nuevo, 
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero"

Torero!!!!

Torero!!!!

Hace unos días me caí del caballo.   Un caballo joven y brioso, lleno de chispa, quería mandar, me puse nerviosa y olvidé la técnica más elemental... ante todo, mucha calma...

Os cuento esto, porque yo siempre he dicho de mi misma, que soy como una yegüa salvaje a la que hay que saber montar, sin sujetarse a la silla y con las riendas largas... no es fácil, lo sé, pero he tenido la suerte de encontrar al jinete perfecto... tan perfecto, que parece un rejoneador de los de alta clase.

No me domina, si quisiera hacerlo le tiraría de la silla; no me obliga a ir por el camino que él elige, me lo muestra para que yo decida tomarlo; no marca el ritmo, se adapta al mio... al menos eso me parece a mi, podéis imaginar su maestría!!! Me hace bailar y me siento feliz... y cuando me pongo nerviosa y hago algún quiebro extraño, él no olvida el principio y mantiene la calma para contagiármela...

A veces le digo que tiene el temple de los toreros, porque, los que me conocéis, sabéis bien que en un arrebato, mis embestidas pueden ser peligrosas, sin embargo, con todo el arte del mundo, me hace un pase de pecho y yo acabo, consciente de su faena, riéndome y admirándole cada día un poquito más.

Si, es cierto, estoy enamorada, enamorada como no creí que se pudiera estar, un amor maduro y sereno pero juvenil y alocado, que me coloca en un estado de plenitud, nunca hasta ahora conocida.

Mi teoría de las cajitas debe tener algo de cierto porque mi "cajita blanca" contenía el más maravilloso regalo que nunca hubiera podido esperar... TÚ

Va por ustedes!!!!

Va por ustedes!!!!

Transmites esperanza. No dejes de escribir.  Esto me dijeron ayer.

Y aquí estoy, hace tiempo que no me pongo delante de estas hojas en blanco que tanto me han ayudado en los malos momentos y no es porque no tenga nada que contar, todo lo contrario, hoy por hoy tengo la vida más llena y satisfactoria que nunca, pero sucede que, a veces, siento que no debería alardear de la felicidad que disfruto.

También es cierto, que si habéis compartido mis lágrimas tenéis derecho a compartir mis alegrias, así que retomaremos la buena costumbre de hablaros de mi y de mi vida.

Lo primero que me gustaría, es describiros como es mi compañero... es un HOMBRE, así con mayúsculas, que sabéis que cuando las cosas son importantes me gusta resaltarlas en letras grandes, que tiene la facultad de sorprenderme a diario... con sus gestos, con sus actitudes, sus palabras y sobre todo y por encima de todo con sus acciones, porque supongo que tod@s estaréis de acuerdo en que "el movimiento se demuestra andando" y de nada sirve decir cuán enorme es un sentimiento cuando, después, las actitudes no se corresponden con las palabras, y ésto lo digo por propia experiencia.  

Continúo. Un HOMBRE al que adornan cualidades poco usuales; es valiente y cuando digo valiente no me refiero a que sea capaz de enfrentarse a un león, que si me apuras y llega el caso también lo haría, sino que mira los problemas del día a día; lo suyos, los mios y los nuestros, con decisión y firmeza, con sabiduria y serenidad y sobre todo y por encima de todo, de mi mano, a mi lado.

Es tierno, educado, apasionado, cariñoso, dulce, sincero, confía en mi... y siento en lo más profundo de mi corazón que su prioridad en la vida, hoy por hoy, no es otra que saberme feliz... lo estoy escribiendo y me da verguenza porque puede parecer que me he creído una princesa... y sabéis una cosa? en cierto modo es verdad, a su lado me siento, no una princesa, sino una reina.

Mi vida, se ha convertido en un cuento, un cuento maravilloso, que cada mañana comienza al abrir los ojos y escuchar las primeras palabras del día: "Buenos días, mi amor. Te quiero".  Un cuento en el que los dos remamos al mismo ritmo, en la misma dirección y hacia la misma meta... una meta que, cada noche alcanzamos con un "son felices y comen perdices", porque, nuestro cuento, lejos de acabarse, tiene un nuevo y maravilloso comienzo con cada amanecer.

Me gustaría que mi experiencia, contada a través de estas líneas, llena de lágrimas, pero siempre adornada de una luz de esperanza, sirva para no olvidar, que por muchas ganas que tengas de tirar la toalla, por muy grande que sea el cansancio y la desolación, el sol sale todos los días para alumbrar tu camino...

Sin miedo

Sin miedo

Hoy hace un año, retomé este diario para contar mis penas, para tener a alguien con quien compartir los acontecimientos que se desataron de una forma totalmente inesperada y que hoy agradezco a todas las fuerzas de la naturaleza.

Es curioso, releyendo los post que hay escritos durate el mes de mayo del año pasado, puedo revivir la angustia y la desolación que me invadieron por aquellos días y un millón de preguntas se me agolpan en la garganta... como podía estar tan ciega? por qué me empeñaba en dar todo por una persona que jamás movió un dedo por mi y mi felicidad? pero las respuestas, ya no tienen importancia... definitivamente el capítulo se cerró.

Según fueron avanzando los meses, aquel sentimiento fue cambiando, y pasó por todos los estados que un golpe como el que me dieron puede provocar, decepción, desesperación, incomprensión, dolor, angustia y finalmente derrota... poco a poco, con mucho esfuerzo, con muchas lágrimas y también, con mucha ayuda por parte de todas las personas que me quieren y por supuesto con la fortaleza y la fe que siempre me han acompañado, fueron desapareciendo para dejar solo un poso, que yo creía eterno, de desconfianza generalizada que además temía que me hubiera dejado inservible para vivir y volver a sentir eso tan maravilloso que se llama AMOR.

Por suerte, un día, sin esperarlo, sin buscarlo, sin siquiera desearlo, Cupido jugó con sus flechas y me alcanzó de la forma más inesperada e imprevisible, tanto es así, que durante semanas me negué a mi misma el sentimiento que estaba creciendo en mi corazón, hasta que no tuve otro remedio que rendirme ante la evidencia y comprender que aquella frase que me dijeron era tan cierta como que estoy viva.

TU PARA MI, me dijiste y yo te miré incrédula, pensando que habías perdido la cabeza, acabas de conocerme, no sabes nada de mi y con una certeza aplastante, mirándome sin pestañear, afirmas sin dudar que yo soy la mujer que siempre has esperado... En ese momento todas las alarmas saltaron dentro de mi y tuve ganas de esconderme debajo de la mesa, de salir corriendo y no parar hasta llegar a mi casa, pero tu mirada me sostuvo y me contuvo, cómo? por qué? supongo que la respuesta es sencilla... eras tú.

Hoy tenemos decidida la fecha de nuestra boda, vivimos cada día como si fuera el primero, pero también como si fuera el último, lo que hace que no se nos escape un sólo segundo, tu mirada tiene la facultad de darme la confianza que a veces me falta y tus manos, son capaces de sujetarme en los momentos más complicados con una sencilla caricia. Definitivamente, nunca hubiera soñado sentir esta felicidad.

Con este repaso rápido al último y difícil año de mi vida, quiero que quede patente que nunca hay que perder la confianza, la esperanza, y la fe, que por muy complicadas que se pongan las cosas, nada de lo que pase superará jamás tu capacidad de vencer las dificultades, porque la vida es muy sabia y mide los golpes para que, no sólo, no te maten, sino que te ayuden a ser mejor y más fuerte.

Siempre lo dije, TODO LO QUE PASA SIEMPRE ES POR UNA BUENA RAZÓN AUNQUE TU NO PUEDAS COMPRENDERLA, hoy más que nunca estoy convencida de ello.

Libre

Libre

Libre, como el sol cuando amanece yo soy libre, como el mar... Así cantaba Nino Bravo y así me siento!!!

Hoy ha llegado la sentencia del divorcio y al contrario de lo que en su día, pude pensar, sólo la paz y la certeza de haber hecho lo mejor que podía hacer, me llenan.

Se acabó. Se cerró la última página de una novela triste que me hizo derramar lágrimas sin consuelo, que me hizo perder la confianza en mí, en el mundo, en las personas, que me hizo desear la muerte... Se acabó.

Ahora, tengo la inmensa suerte de ser la persona que siempre fui y que quisieron enterrar bajo toneladas de culpas y reproches y esa persona vital, alegre, optimista y llena de ilusiones está pintando un cuadro único y lleno de color... el cuadro de mi vida.  Una vida que comparto con el compañero del alma que siempre esperé y nunca creí que existiera.

Hoy, cuando hace un año del último viaje. Comienza, de nuevo, mi vida.

El mejor regalo: VIVIR

El mejor regalo: VIVIR

Por suerte, a pesar del último año vivido, siempre he podido mantener la llama de la esperanza en mi corazón... a veces era apenas un suspiro, otras lucía más fuerte, siempre con la inestimable ayuda de mi familia, mis hijos y mis amigas, mis adorables y maravillosas amigas.

Hoy, día de mi cumpleaños, siento que soy muy afortunada, que tengo la enorme suerte de estar rodeada de amor, que todas las personas que están en mi vida me quieren, me valoran y se alegran con mi alegría lo mismo que han sufrido con mis penas.

Es cierto que hay que saber cerrar los capítulos y guardarlos sin rencores y sin penas, limpiar los armarios y el corazón, barrer cualquier atisbo de melancolía y dejar el terreno preparado para que, de nuevo la vida, pueda florecer y llenarlo todo del aroma de las rosas... Mi vida ha pasado por un año en el que el fuego, los huracanes y las tormentas habian dejado a mi corazón casi, casi inerte, eso era lo que yo pensaba, sin embargo sólo se trataba de un periodo de barbecho, un tiempo que he necesitado para sacar las malas yerbas, para mover la tierra y llenarla de oxigeno, para aceptar la lluvia y sin saberlo, abrazar las nuevas semillas que han ido llegando sin avisar... ahora, mi finca luce como el jardin del Edén, flores de colores, mariposas y amor, un amor que por inesperado e inalcanzable estoy dispuesta a disfrutar hasta el último suspiro de mi vida.

Había olvidado como era sentirse feliz y liviana y esa sensación, sin poder evitarlo, ha llenado mis ojos de lágrimas, de lágrimas dulces, lágrimas que son una manera más de dar las gracias.

Gracias a la vida, gracias al amor, gracias a todas vosotras que estáis y habéis estado a mi lado en los momentos difíciles, gracias a mis hijos por demostrarme cada día cuánto me queréis y respetáis, gracias a mi familia por ser mi apoyo y mi tabla de salvación en las circunstancias más dificíles y por último, gracias a ti, a mi amor, a ese compañero del alma que he esperado durante tantos años y que por fin ha encontrado el camino hasta llegar a darme la mano para caminar a mi lado, ni delante ni detrás.

Gracias, una vez más. Un millón de gracias.

La sombra del miedo

La sombra del miedo

El miedo, esa sensación que paraliza y no te deja ver la realidad, sigue persiguiendome, ensombreciendo estos maravillosos días de primavera.

Miedo a revivir el desencanto y la decepción, miedo a errar de nuevo en el camino, miedo de, por culpa del miedo, dejar escapar la oportunidad de ser feliz para el resto de mi vida.

Por suerte, a mi lado hay alguien que muestra seguridad, confianza, templanza y además no pierde el tiempo en buscar palabras hermosas sino que con hechos, esos que quedan y no se lleva el viento, cada día me tiende la mano y me recuerda que ya no estoy sola, que no tengo que ocuparme de todo, que no tengo que luchar sola contra las adversidades , que es fuerte y valiente y no se esconderá bajo un manto de lástima y lágrimas para escapar de la responsabilidad de compartir una vida.

Miedo sí, miedo porque soy humana y nunca he conocido la felicidad que hoy me invade y que espero mantener para siempre, una felicidad que no me hace dependiente sino todo lo contrario, me da fuerza y confianza para ser feliz conmigo, una felicidad que finalmente acabará ganando a esa sombra alargada que alguien me dejó en herencia. 

El viento, ese que va llevando pólenes de un lado a otro para convertir esta primavera recién estrenada en un escenario de cuento romántico, se llevará todas las nubes que provocan esas sombras para dejarme disfrutar del sol, del calor, de la pasión y de un amor nunca conocido hasta ahora.

Adiós miedo. Adiós.

Quieres casarte conmigo?

Quieres casarte conmigo?

Me he casado dos veces y es la primera vez que me hacen esta pregunta... y la sensación ha sido un vértigo incontrolable que me ha absorvido como un torbellino.

No sé qué pensar. Me siento como la protagonista de una película romántica, mirando con los ojos muy abiertos al infinito, imaginando qué pensarán las personas que me quieren, si sentirán el mismo miedo que yo siento en este momento...

Como siempre una mezcla de sentimientos han abierto su particular discusión dentro de mi, el orgullo inevitable al saber que alguien está dispuesto a apostar por mi y por sus sentimientos hasta la última consecuencia, el miedo a cometer una nueva equivocación, la inquietud, la esperanza, la ilusión de una nueva vida, de un vestido, de aquel ramo de rosas rojas que desde pequeñita ha acompañado mis sueños de novia...

El hombre que me ha hecho esta pregunta ha conseguido lo que nunca pensé que pudiera suceder, con las armas más sencillas y evidentes... ternura, sinceridad, tesón y valentía ha pasado a través de las defensas que había levantado a mi alrededor hasta llegar a alcanzar mi corazón y conquistarlo, yo que me había impuesto vivir sin amor para el resto de mi vida.

Ahora tengo que responder a la pregunta y no sé si debo hacerlo como la Ratita Presumida o sencillamente y sin darle más vueltas decir:  SI, QUIERO

Feliz

Feliz

Feliz, feliz como nunca, tan feliz que camino entre nubes, que los años han desaparecido de alrededor de mis ojos para devolverme a una madurez llena de esplendor.

Las nubes negras que todo lo teñían de tristeza y desilusión se marcharon con el viento que tus palabras han levantado, un viento que se convirtió en huracán cuando las palabras fueron hechos, cuando tus miradas repetían incansables que no me fallarás... ahora luce un sol cálido y luminoso, un sol que alumbra mi vida y que, aunque en algún momento, quede cubierto por las tormentas que siempre se desatan en todas las vidas, tendrá el calor suficiente para evaporarlas y la única consecuencia será la lluvia, lluvia de vida...

Pletórica, ese es el calificativo que me dan los que me rodean, esa es la sensación que me llena... recuperé mi vida, recuperé la confianza en mi, esa confianza que se diluyó entre los reproches, los desplantes y las mentiras y, es cierto que con muchas disficultades, con muchas lágrimas, con tremendo dolor, pero con tanto cariño y apoyo como para equilibrar la balanza, Rosa, la Rosa que se había perdido fue saliendo a la superficie, y al principio tímida y asustada, después con más alegria y soltura comenzó a pisar con firmeza olvidada y en ese momento, el perfecto, el que estaba previsto en la línea de mi vida, te cruzaste olvidando los esquís y ofreciendome tu mano para dar un paseo, un paseo bajo la nieve, a caballo... un paseo que ha convertido los días en una senda de baldosas amarillas sobre la que avanzo hacia el arcoiris...

Gracias. Un millón de gracias. Algo bueno he debido hacer en mi vida para que ésto me esté sucediendo a mi. 

A Marte

A Marte

Qué voy a hacer contigo?

Me lo pregunto infinidad de veces al día y me dan ganas de salir corriendo.  Me entra el pánico y sin embargo, espero impaciente que suene le teléfono y me salude Alba Molina.

Amigos, somos amigos y el brillo de la piedra que alumbra mi dedo me dice otra cosa diferente, aunque sé y siento sin ninguna duda que eres mi mejor amigo, que no me fallarás como ya me dijiste, que estás ahí para lo bueno y para lo malo y que si tengo miedo, tu mano tomará la mía para darme calor y recordarme que no estoy sola, que Soledad, definitivamente, tomó su maleta y se marchó para acompañar a otras almas, que ahora estás a mi lado y que quieres remar a mi ritmo para llegar al mismo lugar.

Había perdido la confianza en que existiera una persona que me comprendiera sin juzgarme, que me acompañara sin preguntas, que me apoyara sin condiciones, sencillamente había perdido la esperanza del amor... tan decepcionada, tan desilusionada y desesperanzada estaba que nunca imaginé que existieras...

Pasan los días, van sucediendo las cosas sin esperarlas y el tren que hemos tomado juntos va tomando su camino poco a poco, la vida le da la velocidad que considera la justa y yo, miro por la ventanilla como quedan atrás los desiertos arenosos y áridos para dar paso a verdes prados cuajados de amapolas que sólo saben gritar que la primavera está aquí, que se acabaron los frios del invierno y que, por fin, comienza a lucir el sol en todo su esplendor.

Y de nuevo la pregunta, qué voy a hacer contigo?? Y la respuesta, la única que se me ocurre es, que voy a Marte.

Un diamante es para siempre

Un diamante es para siempre

Eso decía la publicidad.

Hoy en mi dedo luce uno, distinto al que hace años me recordaba las mentiras de los hombres. Uno, diferente a cualquier otro, abrazado por los tallos espinosos de las rosas, iluminando con brillos de todos los colores la oscuridad del desengaño para devolverme la confianza en mis pasos...

Mantengo una lucha difícil y dolorosa, sé qué nombre tiene lo que, como un pequeño brote comienza a florecer en mi corazón, pero las voces de mis fantasmas me recuerdan el daño sufrido y siento tanto miedo a equivocarme, a sentir de nuevo la puñalada de la decepción que no soy capaz de decirlo en voz alta.

No te fallaré. Ponme a prueba. Confía en mi. Tus labios, tus ojos me lo dicen sin descanso y yo haciendo un esfuerzo supremo he puesto mi corazón en tus manos, está lleno de cicatrices, de hecho algunas continúan sangrando, está dolorido y late con miedo... lo sabes y no dudo que lo mantendrás en cuidados intensivos hasta que, día a día, vaya recuperando el color rojo de la pasión, del amor...

Frente a una chimenea, con una copa de vino en la mano, iluminados por la luz del fuego, en el escenario que siempre había soñado, has querido equilibrar la balanza de mi vida y has puesto todos los sentimientos que te han invadido y que hacen que tu corazón con alas tenga el suficiente peso para contrarrestar las decepciones, los desengaños, el desamor y el dolor sufridos por mi corazón.   Hoy, ese músculo que me da vida, quiere convertirse de nuevo en el símbolo de un amor, sólo imaginarlo hace que se me acelere el pulso y quiera salir corriendo, lo que no tengo claro es si la razón se llama miedo o esperanza.

Un diamante es para siempre, espero que el sentimiento que va unido a sus destellos sea eterno.