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Diario de una secre

El poder de las palabras

El poder de las palabras

Cuánto poder tienen las palabras!!!

Qué curioso es ver cómo son interpretadas según lo que llevas en el alma!!!

El refranero español es muy sabio y dice "que quien se pica, ajos come" qué verdad tan grande.

En toda mi vida, con todos su malos momentos, sólo una persona ha hecho nacer en mi los peores sentimientos y deseos, los más bajos y ruines, sólo una, y gracias a Dios ya lo he superado, hace tiempo además...

Alguien que supuestamente me conoce muy bien, sólo puede tener una razón para sentir un odio que no existe, la culpabilidad!!! Qué llevas guardado que tanto daño te está haciendo?? Que sentimientos te nublan el entendimiento hasta el punto de acusarme de una crueldad rayana en la maldad más absoluta???

Es público y notorio el dolor que he sufrido, sólo hay que leer este blog, también es cierto que entre las líneas que han ido apareciendo a golpes de lágrimas puede intuirse valentía y fe, las armas con las que siempre he superado las dificultades... pero no creo que nadie pueda decir, excluyendo el post que un día dediqué a Juan y del que tengo pendiente retractarme, que soy cruel o malvada y mucho menos que esos sentimientos te los he dedicado a ti... francamente creo que sólo tú has sentido ese ataque... y probablemente mis palabras, interpretadas por tu dolor, hayan sido el arma que has escogido para castigarte...

En ningún momento, entiéndelo bien, en ningún momento te he deseado mal alguno. 

Este es el poder de las palabras que como decía Shakespeare, "Nada es verdad ni es mentira todo es según el color del cristal con que se mira".  

La puerta del Príncipe

La puerta del Príncipe

Una vez más en el ruedo.

Esta vez por la puerta de toriles salió un toro, negro y enorme, que por un momento hizo que me invadidera el miedo... ese que te paraliza.  Pero, si algo tengo claro y aprendido es que, al toro hay que cogerle por los cuernos y una vez superada la sorpresa del descubrimiento entre toro y diestro, se miden las fuerzas mirándose fijamente a los ojos, conteniendo la respiración hasta ver cual es el primer movimiento de uno u otra... y ahí, mi sangre torera, la muleta de mi experiencia y el vuelo del capote de mi fe, comenzaron la lidia del peor toro al que me he enfrentado a lo largo de mi vida.

He de confesar que hubo momentos en los que, después de los primeros revolcones y pinchazos, creí que acabaría dejando escapar mi vida por alguna de las heridas, antiguas o nuevas, pero al fin y al cabo rindiéndome ante el cansancio acumulado y la fuerza de semejante enemigo...

Pero ahí, en esos momentos, es donde se demuestra la verdadera valentía, si eres capaz de levantarte, sacudirte el albero y volver a enfrentar esos cuernos, la raza de las amazonas se despliega en todo su esplendor y poco a poco, vas ganando terreno, la bestia pierde bravura y llega un momento en que, siguiendo las pautas de un arte ancestral, acabas de una certera estocada con ese animal que durante un tiempo, que por otra parte se hace eterno, te ha enfrentado a tus peores miedos.

En esta ocasión a mi cuadrilla, compuesta por los mayores tesoros de mi vida, Rosa y Daniel, se han unido las fuerzas de mi familia y... por extaño que parezca, las de mi familia política que han tomado parte activa por mi causa y no han dudado en apoyarme y demostrarme todo su cariño.

Maté al toro, y tras cortarle orejas y rabo, que la faena lo merece!!! los "monosabios" lo sacaron de la plaza al son, no de un pasodoble como sería lógico y habitual sino de una orquesta que, al ritmo de sexo, drogas y mentiras sacó definitivamente de mi vida ese animal, negro, innoble y traicionero...

En la Maestranza, en la Sevilla que llevo en mi alma, se abre la puerta del Principe para mi y no a hombros, sino volando, volando con las alas que de nuevo empiezo a desplegar salgo a la vida con una sonrisa y con mi traje de luces más hermoso y resplandeciente que nunca...

 

Una noche de amor

Una noche de amor

A tí que ni siquiera sabes que existo.

Anoche soñe contigo y bajo la luz de la luna y arropados por  un manto de estrellas, me regalaste una noche de amor que no esperaba.

Hablamos, nos reimos, te acercaste a mi, enamorado por mi voz según me dijiste, embrujado con mis ojos... y tus labios se acercaron a los mios para susurrarme el deseo, tus manos dibujaron arabescos indescifrables sobre mi piel y así, sin pensarlo, sin siquiera imaginarlo... poco a poco, dulcemente, acabamos tumbados al amparo de una encina que en sus muchos años, cuántas veces habrá sido espectadora del amor y del deseo??

A pesar del verano, la noche era fria y tus brazos abrigaron mi desnudez, no puedo nombrarte porque no conozco tu nombre pero tus palabras resuenan en mi memoria, mis labios recuerdan el calor de tu piel y el deseo que todo tu cuerpo me gritaba...

A la mañana siguiente, un beso robado, un guiño que guardaba mil palabras no dichas y la promesa de un millón de caricias prohibidas que, quizá algún dia, alguna otra noche se hagan realidad...

Suena el teléfono... eres tú?? No. Es sólo el despertador que me devuelve a mi realidad. A mi soledad. A mi vida.

Soñar contigo

Soñar contigo

Esta noche soñé contigo, no sueles aparecer en mis sueños y por esa razón has permanecido en mis pensamientos durante todo el día.

Y al abrir mi correo, me encuentro que me escribes.  "Adieu, Mademoiselle" me dices y yo, tonta de mi, no puedo evitar que las lágrimas corran por mis mejillas como nunca... a pesar de todo...

Si, es cierto, la palabra es "Adieu" porque ahora es para siempre. 

Me dices que has encontrado el sendero, que ahora sabes ser feliz, que has elegido sonreir a llorar, amar y volar a sentir rencor y yo me alegro mucho por tí... pero también me pregunto, y supongo que es humano, por qué ahora?? por qué no lo hiciste cuando estabas a mi lado? por qué yo sólo tuve llantos, lamentos y tristeza?

Como siempre las respuestas no están escritas en ningún libro y nadie podrá nunca dármelas, sin embargo martillearán en mi cabeza, en mi corazón y mi alma hasta que un día este amor que siento no me duela más.  Sea donde sea que estés, sea lo que sea lo que hagas, sea quien sea qué esté a tu lado, no olvides, que aunque no te haya servido para nada, te he amado y aún te amo con toda mi alma.

 

Mentiras

Mentiras

He estado enamorada de una persona que no existe.

Me casé con una ilusión.

Esperé hasta la desesperación que la rana se convirtiera en príncipe.

Finalmente y como siempre sucede el tiempo nos pone a todos en su lugar y las mentiras que tienen las "patitas" muy cortas, siempre, siempre se descubren.   Yo no soy perfecta, por supuesto que tengo mis defectos, pero entre ellos no están ni la pereza ni la soberbia que adornan a algunas personas que, además haciendo gala de un orgullo mal entendido, pierden la dignidad y con ello, el cariño de todas las personas que tienen alrededor.

El amor se nutre de la admiración, del respeto y cuando te enfrentas a la realidad a punta de desengaños y decepciones, el amor poquito a poco se va diluyendo hasta convertirse en, sencillamente, lástima... la misma que se siente por un niño desvalido y abandonado, pero sucede que entre un niño y un hombre hay, además de la edad, muchísimas otras diferencias.

El mundo, la vida, las personas son lo que son y por mucho que uno se empeñe no se puede crear un mundo paralelo, no se puede y además no se debe porque no es sano, acabas creyéndote que eres alguien de quien ni siquiera podrías ser la sombra, de modo que al final cuando el mundo real, ese del que huyes desesperadamente, se te muestra con toda su real crudeza no te queda más remedio que aceptar que eres lo que eres por mucho que eso duela.

La época de los caballeros, las justas, los duelos, las intrigas palaciegas, las guerras heróicas y las damas desvalidas se acabó hace muchos siglos y es interesante ver en las películas el modo de vida de aquellos tiempos pero es imprecindible aceptar la realidad para poder vivir y ser y sentirse una persona.

Rapunzel

Rapunzel

Quien me quiera que me busque.

No es cuestión de soberbia, ni de vanidad, es sencillamente que estoy cansada de ser yo quien pone más interés... aquí estoy, si en algún lugar está el hombre que me está predestinado ya me encontrará, sólo tiene que amarme por encima de cualquier otra cosa, ser lo más importante en su vida... y no me valen las palabras, que las palabras son aire y se las lleva el viento... hechos, espero hechos...

Y si no aparece... pues será que así debe ser y mejor sola que mal acompañada.  

Sabes quien es Rapunzel?? Una princesa de cuento que estaba encerrada en un torreón por donde únicamente se podía entrar a través de una ventana que estaba a 100 metros del suelo... la historia dice que su padre la escondió allí para que su belleza no enloqueciera a los habitantes de su reino, pero la verdad no es esa... no, no, no...

La verdad es que Rapunzel cansada de sufrir por amor, de esperar a su príncipe azul, decidió apartarse del mundo y esperar a que algún apuesto caballero tuviera el deseo de encontrarla, la curiosidad de conocerla y la imperiosa necesidad de amarla... cuando ese desconocido y único hombre, llegara hasta los pies del torreón, porque sólo el elegido sabría escuchar a su corazón de modo que guiara sus pasos sin error, ella le ofrecería, para llegar a la altura de la ventana, su pelo trenzado a modo de liana y llegaría hasta sus labios para, sin palabras, contarle cuántos peligros, montañas, mares y valles había cruzado para llegar a mirar la vida desde el balcón de su abrazo...

Bonito, verdad??? Pues aunque es un cuento y yo no dejaré crecer el pelo para que se utilice para escalar, espero desde mi torreón que, si existe ese hombre, interprete los latidos de mi corazón, los susurros de mi alma y el olor de mi piel para que me encuentre y me deje descansar entre sus brazos con la absoluta certeza de que nada tengo que temer.

 

Paz

Paz

Respiro hondo y siento paz.  Siento este poso de tristeza que me acompaña pero la serenidad, que es mi nueva compañera, me coloca en una situación de tranquilidad que hacía tiempo se escapaba de mis días.

Tengo la certeza de que esta nueva etapa de mi vida es la correcta. Es mi tiempo.

Como dice Einstein, la única crisis amenazadora para países y personas, es la tragedia de no querer luchar por superarla...

Hay personas que por razones que, quizá vengan dadas por educación, por carácter, por genética, o tal vez, sólo por desidia, prefieren sentarse en un rincón a lamentarse de su suerte, a hacerse las víctimas, a dar lástima... esperando de ese modo que las cosas, como por arte de magia, cambien y el viento sople a su favor... y eso es un gran error.   Si no te enfrentas a los malos momentos con valentía, si no eres capaz de mirarlos de frente en el momento en el que aparecen puede suceder, y de hecho sucede casi con seguridad, que el problema no sólo no se soluciona, sino que empeora hasta el grado de convertirse en irresoluble y cuando te das cuenta y despiertas y quieres hacer algo... ya es demasiado tarde y eres consciente de que has perdido, quien sabe, la oportunidad de tu vida...

Yo puedo decir que tengo suerte, si!! mucha suerte!! porque a lo largo de mi vida he aprendido a no lamentarme por lo que no tengo o he perdido, sino a disfrutar tanto de los recuerdos como de todo lo que tengo, he aprendido a esperar con los brazos abiertos, a sonreir a la vida y como dice el refrán a "poner al mal tiempo buena cara". 

Muchas veces me repito una frase que leí hace mucho tiempo "Todo lo que sucede es lo mejor que te puede pasar aunque tú no puedas entenderlo", a medida que voy cumpliendo años, estoy más segura de la veracidad de esta frase y por eso, a pesar del dolor, me siento bien y acepto con SERENIDAD (como me gusta!!!) lo que cada día me regale la vida.

Ante todo, siempre, mucha calma

Ante todo, siempre, mucha calma

Ya estoy de vuelta en mi vida, mi  trabajo, mi casa y mi rutina... pero soy distinta a la que se fue.

Antes de marchar creía que había superado mi separación, que nada quedaba de los sentimientos que pudieran hacerme daño... nada más lejos de la realidad!!

El amor que sentía y que siento por Richard sigue aquí, no se ha marchado pero ahora hay una diferencia muy, muy grande y es que acepto que así sea, asumo que le quiero con toda el alma, no sé por qué, pero es algo que no puedo evitar y que, de momento no sé como barrer así que como ya he escrito en alguna ocasión lo tomaré como un resfriado del que poco a poco iré recuperándome, una enfermedad que me dejará cicatrices, de eso no tengo duda, pero al menos me ha dejado algo muy claro, mi capacidad para amar, idependientemente de que mi amor sea correspondido y valorado o no.

Ahora tengo una serenidad que antes me faltaba para aceptar esta situación, ahora no corro, por fin!! no tengo prisa por olvidar, no tengo prisa por cambiar las cosas, todo tiene su tiempo, su momento y es una lección que, aunque me ha costado mucho tiempo y muchas lágrimas aprender, creo (y digo creo porque aún no estoy absolutamente convencida de mi aprobado) que finalmente no olvidaré.

Sigo llorando y seguiré haciéndolo hasta que amanezca un día en que pueda sentir este amor sin dolor y, en lugar de con lágrimas, pueda recibirlo con sonrisas.

Como dice mi sabia y gran amiga Petra, yo no busco, sólo espero y estoy convencida de que la vida me traerá todo lo bueno que me tiene guardado.

Amor, amor...

Amor, amor...

Amor, amor, hoy me pesas más que nunca, eres como una enorme mochila con la que ya no puedo más, una mochila que sé que debo descargar y dejar aparcada para poder caminar más ligera, sin embargo estás grabado a fuego en mi retina, en mis pensamientos, en mi alma... sé, lo sé desde hace mucho tiempo, que tengo que aprender a vivir con este peso, que me acompañará aunque lo esconda en el armario más recóndito de mi vida, a llevarlo con alegria, a pesar de todo, formas parte de mi vida, una parte muy, muy importante, pero ya pasada y así es como tengo que mirarlo... pero es tan difícil, tan complicado aceptar que todas las ilusiones, todos los proyectos, toda mi vida, se han derrumbado...

Dices que siempre he salido de todas con alegria y con la fuerza que, gracias a Dios, tengo, pero esta vez se me está haciendo demasiado duro porque te he dedicado toda mi vida, te ofrecí el mayor amor que nunca jamás había sentido, y mira tú por donde que no ha servido para nada y eso es lo más doloroso que he sufrido en toda mi vida.

Es verdad que estos últimos días estoy especialmente sensible, pero no me he vestido con el traje de la nostalgia como piensa mi querido amigo Oscar, es sólo que hay que bajar hasta el infierno para poder regresar a la gloria... en ello estoy y espero que pronto, muy pronto, pueda mirar la vida con la ilusión que siempre lo he hecho y quedes en la parcela de mi corazón que lleva tu nombre y será para tí mientras viva...

Cuéntame un cuento

Cuéntame un cuento

Cuántas veces me pedías "Cuéntame un cuento" con la misma voz que un niño se lo pide a su mamá antes de dormir y siempre mi respuesta era la misma "No sé contar cuentos"... no es cierto, si sé, y hoy, en la distancia, voy a contarte uno bien bonito que realmente ha sucedido, que de hecho aún estará sucediendo...

Luz y Rafael pasaron por el albergue el lunes día 13 de julio, Luz es mejicana de 40 años y Rafael, su hijo, de 7 llegaron con los ojos brillantes y llenos de alegría, cantando y aparentemente, nada cansados.   Empezaron a andar en Le Puy el 1 de mayo, llevan ya 1300 kms y llegaran, si el Santo lo permite, hasta Finisterre.

Cuando le pregunté a Luz por qué hacía esta peregrinación con su hijo tan pequeño me contó una historia que me puso los pelos de punta y no tuve dudas de que algún día contaría porque, verdaderamente, es hermosa.

Existe una tradición familiar en la que todos han de hacer tres grandes peregrinaciones a lo largo de su vida: la primera, al caer los dientes de leche porque, es en este momento que se acaba la infancia y comienza una nueva etapa en la vida en la que hay que afianzar el caracter y la fe; la segunda, cuando se incia la juventud, en los hombres al empezar a afeitarse y en las mujeres cuando tienen la capacidad de ser madres, para darles la fortaleza suficiente y poder enfrentar con decisión los nuevos retos que se aceptan en la edad adulta; y por último, al cumplir los 40 años porque, se supone, que a partir de esta edad ya todo es cuesta abajo... la primera y la última son las más importantes y, por alguna razón, han coincidido en su tiempo, Rafael está cambiando los dientes y Luz ha cumplido 40 años...

Es un lujo haberlos conocido, ver como les une un lazo más fuerte y flexible que el propio cordón umbilical, escuchar la ternura con la que un niño de tan pocos años y con tantos kilómetros recorridos habla a su madre, con el orgullo que Luz mira a su hijo... transmiten tanta paz...

Este es el cuento... te recordé tanto!! deseé tanto poder explicártelo, que lo he guardado celosamente hasta que he sido capaz de escribirlo para ti...

La bolsa mágica

La bolsa mágica

Así es como define la vida Petra... esto es como una bolsa que compras sin saber qué contiene y cuando la abres tienes dos opciones, quedarte con lo que te toca o tirarlo y volver a meter la mano dentro esperando tener suerte y encontrar algo que te guste...

Hoy he tenido un día lleno de todas las emociones posibles, para empezar desasosiego y enfado, para continuar tristeza y para terminar abrazos y besos de todas las nacionalidades y en todos los idiomas... qué más puedo pedir??

Los peregrinos y peregrinas de hoy me han devuelto la ilusión del Camino que otros me arrebataron hace algunos días... los ojos con los que, una francesa que mañana deja el Camino, me ha pedido media hora más para pasarla con alguien que ha conocido hace apenas una semana pero que le ha robado el corazón... la sonrisa y las lágrimas de otra que ha recuperado su credencial de mis manos tras dos días perdida... la ilusión de un grupo que ha salido del albergue a las diez de la noche para hacer una etapa bajo las estrellas, bajo la Vía Láctea... esto es el Camino, esto es su Magia, estas son las emociones incontrolables que te superan y que te llenan la vida de recuerdos hermosos que ocupan el espacio en los malos momentos... Esto sí... esto vale la pena, toda estas cosas me hacen olvidar el resto... y por otro lado me hacen recordarte con toda el alma... pero no importa...

Ya sólo me quedan dos días para beberme todo el vino de Rioja, en el viento, en las campanas de la Moza de la Rioja, en las lágrimas, en los abrazos y los besos, pero la borrachera que me llevaré me acompañará siempre y me hará olvidar, en la embriaguez, los llantos y la soledad, la falta de besos y el recuerdo de las decepciones...

 

Silencio

Silencio

Todo está en silencio... ahora mismo más de 90 personas de diferentes nacionalidades, cada uno con sus sueños y frustraciones, están durmiendo bajo el mismo techo...

Mañana les espera a todos un día largo de sol, cansancio y dolor aunque, seguro, también habrá risas y besos...

Cada día les veo llegar, arrastrando los pies, algunos inundados en llanto, otros cojeando, y también y por suerte, muchos riendo y con cara de felicidad absoluta, al fin y al cabo esto no es otra cosa que el reflejo del mundo real... Casi todos los días,  por razones que desconozco, algún peregrino/a me busca y me pide un ratito para hablar conmigo... esos son los momentos más bonitos  porque es cuando se dejan querer, cuando te miran pidiendo un abrazo y cuando dejan que las lágrimas corran sin ninguna verguenza, no importa la edad que tengan, no importa que idioma hablen y mucho menos si es hombre o mujer, todos son y se sienten niños que necesitan que alguien les escuhe y les mime y les haga sentir por un ratito que son únicos... lo que ellos no saben, o puede que sí, es que me están haciendo el mejor regalo del mundo...

Estar aquí es algo que no esperaba, por alguna razón, aquí es donde debo estar y por eso, cada día lo empiezo llena de ilusión y atenta a descubrir qué es lo que el Camino guarda para mí esta vez, porque estoy segura que, en esta ocasión, es una lección que en ningún otro lugar podría aprender, sólo espero tener la agudeza suficiente para que no me pase desapercibido...

 

El elefante y la hormiga

El elefante y la hormiga

Petra, mi encantadora compañera hospitalera me ha contado hoy una parte de los sentimientos de su vida... y son los mismos que yo tengo hacia mi marido!!!

Su marido quedó invalido debido a un acciente y durante los años que ella dedicó a cuidarle,  cada día las exigencias eran mayores sin valorar todo lo que él recibía... me ha hecho llorar...

Ha necesitado cuatro años tras su  muerte, para perdonarle y perdornarse a ella misma, será tan difícil para mi?? La respuesta como siempre, ni la tengo ni creo que nadie pueda dármela, sólo queda esperar...

En estos días hay una frase que repito casi continuamente a muchos peregrinos: "NO CORRAS, DISFRUTA DEL CAMINO" curiosamente es lo que yo intento aprender desde hace años... en los demás lo veo evidente y sin embargo, a pesar de saber que es uno de mis mayores defectos, no termino de aceptar que la vida es la que pasa por delante de mi y no yo quien corre a través... es lo que ahora me sucede, yo estoy quieta mirando al Camino que se va mostrando ante mi y cada día me trae un regalo distinto: Luz, Rafael, Anna, Dominique, Guillermo, Sergi, Laetitia... cada uno de ellos me ha regalado algo único e importante y han llegado hasta mi sin yo buscarlo...

El otro día, Petra, que es una sabia, me dijo que aunque no estamos solos porque Dios siempre está a nuestro lado, es normal que sintamos esa soledad indescriptible porque a veces lo que nos invade, es la necesidad imperiosa de un abrazo, de un beso de amor y, desgraciadamente, Él no puede abrazarte... hoy nos hemos reido mucho porque dice que tiene la impresión de que el Camino le va a traer a su peregrino hasta aquí...

La vida es un grandísmo zoológico, donde hay desde elefantes hasta hormigas y todos los seres que lo habitan son igual de importantes para su cuidador, y nada tienen que envidiarse unos a otros... no todos podemos ser el rey de la jungla!!!

Vive y acepta tus defectos y tus virtudes, sonríe y quiérete porque en algún lugar hay alguien que, sin duda, ya te está queriendo.

Aprendiendo a olvidarte

Aprendiendo a olvidarte

Nunca dejará de sorprenderme el Camino!!!

Nunca lo he dudado pero, esta vez más que nunca, es evidente que el Camino te muestra el camino que has de seguir.

Cada paso, cada piedra, cada peregrino que me he cruzado me han recordado a ti... me daba la sensación de que caminabas a mi lado, de hecho en más de una ocasión me he parado para volverme porque hubiera jurado que escuchaba tus pasos... pero no!!! y esa sensación ha sido dolorosa hasta el infinito, creer que nada había cambiado por un momento, que había regresado al pasado, hace apenas tres años cuando estábamos andando juntos, de la mano... y de repente, darme cuenta de que no estás ni estarás más nunca a mi lado, ha sido demasiado duro para mi, para mi corazón, para mi alma y en Santo Domingo de la Calzada mi pierna, siguiendo, supongo, el dictado de mi alma se negó a seguir obedeciendo y no quiso sostenerme más...

Sin querer regresar a casa pensé que la mejor solución era quedarme en algún albergue pero siendo domingo no me quedaba más que esperar para hablar con Anaí... en la catedral, acompañada por los gallos, lloré, lloré y lloré sin saber qué hacer, donde poner mi dolor y cuando volví al albergue, casualidades de la vida o quizá no, Anaí estaba aquí!!! le conté mi situación y me ofrecí como hospitalera donde hiciera falta... otra casualidad más... la persona que debía llegar al día siguiente, acababa de llamar para decir que no vendría!!!

Así que mi Camino ha cambiado y en lugar de ser yo quien se mueve es el Camino que lo hace por mi...y me lleva con cada uno de los peregrinos y bicigrinos que pasan por aquí y me regalan, una sonrisa, una lágrima, una ampolla y montones de besos y abrazos...

Curiosamente en este mundo que es tu "habitat natural", es donde más evidente se me hace tu ausencia y es aquí donde cada día aprendo a vivir con tu recuerdo y a convivir con el sentimiento que, de momento, se ha quedado anclado en mi corazón y  hace que no pueda levantar el vuelo con suavidad... tarde o temprano volaré, volaré porque hubo un día que aprendí a volar sin alas.

 

Bajo la ducha

Bajo la ducha

Hoy empiezan mis vacaciones...Hoy empieza mi Camino...

Quien seré cuando regrese? Qué guarda para mi este camino?

Hoy, bajo la ducha, he sido consciente de cual es mi actitud frente a mis parejas... quizá sea evidente para otras personas, tal vez parezca prepotencia o soberbia, pero es, analizando mi vida, exactamente lo que me ha sucedido.

Resulta que para mi, por mi experiencia, el género masculino es inferior al femenino... para poder enamorarme yo necesito admirar al hombre que tenga a mi lado y para eso, la fórmula que he utilizado es la idealización del personaje en cuestión.   Pero claro, la realidad siempre se impone y cuando llega ese momento y el supuesto "príncipe azul" se me aparece en todo su "esplendor" llega la amarga decepción y con ella el sentimiento de culpa, la tristeza y todo lo demás...

Pero aquí no acaban mis errores, no!!! para continuar, una vez desenamorada adopto al hombre en calidad de hijo desvalido y me convierto en una madre sobrepotectora... de modo que me siento obligada a cuidar de él!!!

Ahora que me conozco un poco más espero tener la capacidad de racionalizar estos sentimientos y, si llega el caso (cosa que dudo seriamente), pueda mirar al hombre como a una persona sin ningún tipo de "maquillaje".

Quizá cuando vuelva a escribir, a mi regreso, pueda contar que las cosas son diferentes o quizá no... de lo que estoy segura es de que yo volveré siendo un poquito mejor porque el Camino siempre tiene algo que enseñar.

Ultreia!!

PD: Ultreia es una palabra latina que utilizaban los peregrinos desde el principio de los tiempos y que significa "más alto, más lejos y más fuerte"

 

Dulcinea

Dulcinea

“Dulcinea, Dulcinea,

 

Donde estás que no te encuentro? Por qué te escondes de mi, si eres lo que más necesito?

 

Imaginarte es mi mundo, soñar una vida a tu lado, llena de risas, de compresión, de ilusiones… y por qué no? De lágrimas y tristezas, aunque eso sí, compartidas.  Compartidas, que la vida entre dos es más fácil de llevar… eso dicen… desgraciadamente yo no lo sé… te espero a ti para poder comprobarlo y saber qué se siente cuando tienes cerca a tu otra parte.

 

No creas que soy un iluso, un soñador… es posible… pero TU eres mi sueño y luchar por ti, por llegar hasta ti, me hace capaz de enfrentarme a los mayores ejércitos, a los más temidos fantasmas y a cualquier dificultad que se presente en este camino, que llegará a su fin, sólo cuando tus brazos sean mi hogar, tu mirada mi sol y tus sonrisas mi idioma.

 

Mi querida niña, has crecido en mi alma, hasta tal punto que te veo en todas las mujeres y al mismo tiempo… terrible contradicción… no te encuentro en ninguna.

 

Eres única, yo lo sé y el día que pueda tenerte cerca, sumergirme en tu aroma, sabré por fin, que lo conseguí... habré llegado a la meta y ningún trofeo será mejor, ni más valioso, que saberte a mi lado.

 

Sigue alumbrando mi travesía, Dulcinea, no me dejes que me sentiré perdido y un día…tal vez mañana… quizá la próxima semana… andaré el último trecho hasta ese lugar soñado que no es otro que tu nombre: DULCINEA.”

 

 

Encontré esta carta rebuscando en la biblioteca, entre las hojas amarillentas de un volumen que bien podría tener 600 años.   Al tomarla en mis manos, el pergamino amarillo, frágil como alas de mariposa, la tinta ya gastada, los trazos de las letras que parecían bailar, se difuminaron entre las lágrimas que inundaron mis ojos…..

 

Tanto amor, tanta entrega, ilusión y esperanza no pudieron salir de un alma ignorante de la posibilidad de volar, la felicidad de soñar y luchar por un mundo que ya no existe… que… posiblemente jamás existió…

 

Quien sino Don Alonso Quijano, nuestro Hidalgo Caballero de la Mancha… Quijote que ha exportado sus locuras alrededor del mundo podría sentir este amor inenarrable?

 

Espero que queden aún muchos Quijotes en este mundo porque ese tipo de amor es el de verdad… el que vale, el único y verdadero.

Camino de Santiago

Camino de Santiago

Todos hemos oído más de una vez que el Camino te cambia la vida, que después de hacer el Camino nada vuelve a ser igual y todos, antes de empezarlo, en mayor o menor medida lo hemos dudado y nos preguntamos: Te cambia? En qué? Cómo? Por qué?... y no puedes encontrar ninguna respuesta lógica y coherente, pero cuando tienes los pies llenos de ampollas, cuando el cansancio e incluso las lesiones se convierten en parte de tus días y sin embargo te sientes más feliz de lo que nunca te habías sentido, comienzas a darte cuenta de que realmente el Camino te está cambiando… y entonces y sólo entonces crees y eres plenamente consciente de que hay algo en ese Camino, algo que quizá han ido dejando todos los peregrinos a lo largo de los años, de los siglos y que tú, Peregrino, vas recogiendo y al mismo tiempo aumentando…

 

Pero cuando eres plenamente consciente de todo lo que ha cambiado en ti, es cuando regresas a la vida cotidiana.   Cuando intentas hacer de tu vida un Camino.  Cada día una etapa, cada alegría un valle y cada pena o preocupación una subida con su correspondiente bajada… Todos aquellos que habéis hecho el Camino me entenderéis.   Lamentablemente, en éste, en el de la vida diaria, nos falta las más de las veces, la mano desconocida y a la vez fraternal que te empuja o te sujeta según lo requiera el terreno; la voz que te consuela en el dolor y la solicitud de otro peregrino que pasa por tu lado y que sólo con mirarte sabe que necesitas de su ayuda, no importa que nunca lo hayas visto, incluso es posible que no lo encuentres más, pero en ese momento es tu hermano…

 

Qué diferencia, verdad? Si todos los que volvemos del Camino pudiéramos mantener ese espíritu y contagiarlo al menos a una o dos personas de las que tenemos alrededor, el mundo sería tan diferente…

 

Hay una preciosa frase que he aprendido en el Camino “Acepta lo que te ofrezcan y no te molestes por lo que no puedan darte”, Qué hermosura, no? Tolerancia, Humildad, Amistad, Generosidad, Respeto, Solidaridad, valores  de los que oímos hablar a diario y que una vez que has vivido la experiencia del Camino te das cuenta de que son, desgraciadamente, sólo palabras…

 

El Camino es duro, muy duro, a veces lo es tanto que si no tienes una motivación, no importa cual sea, de hecho cada persona tiene la suya única y personal;  si no hay algo que te empuja desde lo más profundo de ti, más pronto que tarde tirarás la toalla y regresarás, pero si realmente el Camino guarda algo para ti, personal e intransferible, no lo dudes, volverás y entonces comprenderás todo esto.

 

Si estás pensando en hacer el Camino, ánimo, no lo dudes y Buen Camino. Si lo has hecho, seguro que cada día será una etapa de tu Camino personal, y si aún no has sentido la necesidad de caminar bajo la vía Láctea, será que no ha llegado tu momento.  En cualquier caso, para todos…

 

Ultreia!!!!!

Esta vez... NO!!

Esta vez... NO!!

Apenas diez minutos después de colgar el post anterior, el de "La rosa de París" y tras más de dos meses de silencio absoluto, he recibido un mensaje de Ricardo... uno y después otro en el que me pide, ¡qué curioso!, que le envíe el archivo de la novela inacabada.

Me estás leyendo? Sabes cual ha sido el grado de dolor que he sufrido? Tienes idea de cuántas noches de insomnio y lágrimas he pasado?

Si, como parece, me lees cada día, conoces perfectamente las respuestas a estas preguntas y sin embargo nada te ha movido a preocuparte por mi, ni siquiera ese amor inmenso que decías sentir... pero, qué cosas!! lees que voy a retomar tu historia, que intentaré acabarla y editarla, que no es otra cosa que lo que siempre quise y estuve dispuesta a hacer cuando eras tú quien la escribía... y apareces reclamándola...

Sabes? cuando he recibido el primer mensaje, he tenido que sentarme porque ha sido tan grande la impresión que he creido perder el conocimiento, se me ha acelarado el corazón e incluso he sentido unas ganas tremendas de llamarte, de oir tu voz... no lo he hecho y no lo haré... creo que entre tu y yo hacía mucho tiempo que todo se había roto y no voy a dejar que intentes enredarme entre tus palabras, tus reproches y lágrimas... No, Ricardo, ya no más.

Es cierto que te quiero y que me va a costar superar todo esto,  pero no voy a caer en el error de pensar que puedes ser el marido trabajador y apasionado que siempre he esperado de tí.

Como ya te he escrito antes... Esta vez, no.

La rosa de París

La rosa de París

Hace años Ricardo empezó a escribir una novela que tituló "La rosa de París"... como todo en su vida comenzó como una obsesión, vivía para escribir y sólo pensaba en la historia que estaba contando pero... también como todo, quedó a medias.   Una lástima!!!

He decido que voy a intentar acabarla yo, evidentemente será desde mi punto de vista... desde el punto de vista de Monique...

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Ahora soy yo, Monique, quien va a contar la historia, con sus cosas buenas y sus cosas malas…

 

Richard como siempre, no pudo ponerle punto final a esta historia porque no sabe cómo se hace, nunca terminó ninguna de las empresas en las que se implicó, aunque esa característica de su personalidad no fue absolutamente evidente para mí hasta que ya fue demasiado tarde y se había convertido en parte de mi vida…

 

Aquél día, mientras mis lágrimas caían al Sena acompañando las rosas que tiraba amargamente, Richard apareció en mi vida… atraído por mi mirada, o quizá por la tristeza que toda yo irradiaba, con la intención, sin duda buena, de aliviar mi dolor…

 

Su gesto tierno al limpiar las lágrimas de mis mejillas, la galantería de ofrecerme su pañuelo y finalmente el viento juguetón de París, arrebatándole su chistera, que voló hasta encontrarse con mis rosas en su camino hacia el mar, hicieron que primero tímidamente y luego sin reparos apareciera mi risa.    Esa risa, cantarina, contagiosa y divertida que es inconfundible en el Moulin Rouge.

 

Richard vio en mí a una mujer desvalida, una “dama” de su mundo serio y encorsetado, sin duda pensó que era algún pariente lejano de alguna de las familias con las que él, como noble de un París demasiado añejo, podía tener contacto y me propuso muy caballerosamente acompañarme desde el Petit Pont hasta el Pont d’Alexandre.

 

Una dama de este tiempo no sube al coche de un caballero desconocido por muy caballero que se muestre, así que nuestro paseo se limitó a unos pasos por el “quaie” de París, teniendo como testigo de nuestros pasos a Notre Dame y quien sabe, si incluso Quasimodo nos miraba desde detrás de alguna de sus muy queridas gárgolas…

  

Empecemos por el principio, mi vida nunca fue fácil… la mayor de cinco hermanos, un padre que pasaba la mayor parte del tiempo en la mar y la otra en la cantina, borracho, con sus compañeros; mi madre cansada, enferma, triste no pudo soportar la vida por mucho tiempo y me dejó sola con mis hermanos.  Un día, una pobre incauta, más joven que yo se casó con mi padre y aunque con todo el dolor de mi corazón al dejar a los pequeños, tomé la decisión de abandonar Marsella y volar, volar hacia París… mi sueño.

 

Qué pensaba encontrar allí?? Una vida de sueño, paz, salud, tranquilidad… en definitiva todo aquello que no había conocido durante mi “infancia”??

 

Pero París no es una ciudad acogedora, menos aún si tu aspecto es el de una pueblerina con olor a pescadería.   Me encontré sola, perdida, abandonada, sin saber adonde ir, qué hacer, donde dormir o qué comer y el cielo de París cayó sobre mi aplastándome como a una indefensa mariposa…

 

Llorando, sentada en un banco de Pigalle me encontró Lilí… Lilí, joven, guapa, alegre trabajaba en el Moulin Rouge y se apiadó de aquella muchachita que tenía el aspecto de un gatito abandonado en un día de tormenta…

 

Mi Angel de la Guarda nunca me abandona y en aquél momento apareció con el aspecto de una pelirroja, de grandes ojos azules y sonrisa franca, que, como supe después, se vio reflejada en mí en sus primeros momentos en la ciudad.

 

No podía hablar, el llanto me ahogaba, el miedo me paralizaba y sólo podía repetir que tenía frío, mucho frío… un frío hondo y profundo que tanto caló en mi, que me ha acompañado durante toda la vida y de tanto en tanto me recorre como si de un relámpago frío se tratara.   Lilí se limitó a abrazarme con mucho cariño, me levantó susurrándome palabras de ánimo y me llevó casi en volandas hasta su casa, un pequeño apartamento desde el que se podía ver la Place Blanche y el icono de París…, el que yo no sabía que sería mi “hogar”: “El Moulin Rouge”.

 

Me trató como a un bebé, con tanta dulzura como nunca me había tratado, me puso ropa seca, me metió en la cama y colocó entre mis manos ateridas una taza de chocolate caliente que me devolvió un poco el calor y la vida, me arropó y quedé dormida, felizmente dormida… soñé que estaba en una nube paseando sobre el Sena, flotando entre algodones.

 

Así comenzó mi vida en París pasando del gris más oscuro y frío, al calor de una cabellera pelirroja que se convirtió en amiga, madre y hermana…

 

Nostalgia

Nostalgia

Uff!!! Creía que estaba superado, que estos ataques de nostalgia habrían desaparecido  y que no volverían a estrujarme el corazón  de esta manera...

Pero no... los preparativos del Camino, el recuerdo de las etapas a su lado oyendo su voz, sus pasos al ritmo de los míos... algo tan básico como el nombre de los pueblos que me esperan, los albergues... sé que cada uno de los pasos que dé irán acompañados de su recuerdo, es absurdo intentar evadirme de esta sensación, así que lo más fácil y más sano será aceptarla como si fuera un resfriado, sentir sus síntomas y esperar pacientemente que poco a poco desaparezcan... sabía que este momento llegaría tarde o temprano, contaba con ello, pero pensaba que sucedería una vez empezara a caminar...

Hoy me siento como si estuviera a mi alrededor, me llama, me busca y le oigo recitar sus poemas llenos de amor llamándome "princesa"... le echo de menos, es un sentimiento irracional que me invade a pesar de mis esfuerzos titánicos por impedirlo... supongo que es parte del proceso de "rehabilitación" de mi corazón y de mi vida...

Si dijera que no le quiero, evidentemente mentiría... le quiero, claro!!! después de siete años no es fácil erradicar un sentimiento que se ha mantenido contra vientos y mareas, pero... tendré que aprender a vivir con él y a gestionarlo de la misma manera que hago con la parcela de Enrique... espero que no sea demasido difícil ni doloroso.

Suspiro hondo, respiro profundo, hombros atrás, mirada firme y las lágrimas acabaran por aburrirse, seguro.